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06-Escrituras SUD

Por Richard Neitzel Holzapfel
Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones o Santos de los Últimos Días), al igual que otros cristianos, aceptan el Antiguo y el Nuevo Testamento como Escritura Sagrada. Adicionalmente, aceptan el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio como parte de las obras estándar (escritura canonizada). Doctrina y Convenios, publicada por primera vez en 1835, contiene ciento treinta y ocho secciones o documentos individuales generalmente organizados en orden cronológico desde 1823 hasta 1918 y dos "Declaraciones Oficiales" que anuncian nuevas políticas en 1890 y 1978. Estos documentos son una selección de revelaciones y otras escrituras inspiradas dadas a conocer mediante José Smith (1805 - 44) y sus sucesores como presidentes de la Iglesia.
Como los capítulos en la Biblia, las secciones en Doctrina y Convenios se encuentran divididas en versículos. Gran parte de Doctrina y Convenios, como en las cartas Paulinas en el Nuevo Testamento, aborda direcciones específicas de tiempo y cultura. Sin embargo, los miembros de la Iglesia creen que Doctrina y Convenios contiene principios generales, que pueden inspirar a aquellos que viven hoy a fortalecer su fe en Dios y animarlos a cumplir la voluntad de Dios en sus vidas.
Doctrina y Convenios también contiene enseñanzas doctrinales que proporcionan conocimientos de los discípulos contemporáneos para el propósito de la vida y Dios mismo, tales como "La gloria de Dios es la inteligencia, o en otras palabras, luz y verdad" (Doctrina y Convenios 93:36) y "Hay una ley, irrevocablemente decretada en el cielo antes de la fundación de este mundo, sobre la cual todas las bendiciones se basan; y cuando recibimos una bendición de Dios, es porque se obedece aquella ley sobre la cual se basa" (Doctrina y Convenios 130:20-21).
Articulo publicado en mormonismo.net
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Este extraordinario DVD contiene las reflexiones e ideas de 32 estudiosos del Libro de Mormón. Aunque no representan la opinión oficial de la Iglesia es una gran ayuda para la comprensión de este texto sagrado. En el podemos encontrar una descripción de la tierra de Mormón, la historia religiosa, la cultura, y las tradiciones, creando un mosaico fascinante. La deslumbrante belleza de las imágenes filmadas en Guatemala y Mexico combinado con el arte de Joseph Brickey iluminan el escenario en el que se desarrolla la historia del del Libro de Mormón.Gracias a nuestros amigos de infosud podemos disfrutar de algunas partes de este maravilloso documental.
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por John A. Tvedtnes Traducido por María Estrella La Font Díaz
Uno de los propósitos del Libro de Mormón es prestar apoyo a la Biblia. Unos cuatro siglos después de la visita de Jesucristo a los nefitas en el Nuevo Mundo, Mormón escribió: "Porque he aquí, se escriben éstos [estos anales, es decir, el Libro de Mormón] con el fin de que creáis en aquéllos [aquellos anales, es decir, la Biblia]; y si creéis en aquéllos, también creeréis en éstos [...]" (Mormón 7: 9).
En el presente artículo examinaremos algunas de las formas en que el Libro de Mormón nos ayuda a entender la Biblia.
Jesús es el Hijo de Dios La primera forma en que el Libro de Mormón apoya a la Biblia es testificando que la declaración que se halla en la misma de que Jesús es el Hijo de Dios y el Salvador del mundo es correcta. Nefi, quien había llegado de Jerusalén a las Américas seis siglos antes de Cristo, escribió que "según las palabras de los profetas, el Mesías viene seiscientos años a partir de la ocasión en que mi padre salió de Jerusalén; y según las palabras de los profetas, y también la palabra del ángel de Dios, su nombre será Jesucristo, el Hijo de Dios" (2 Nefi 25: 19). Más de cuatro siglos después, uno de los descendientes de Nefi, un rey llamado Benjamín, profetizó en cuanto a la venida del Salvador: "Y se llamará Jesucristo, el Hijo de Dios, el Padre del cielo y de la tierra, el Creador de todas las cosas desde el principio; y su madre se llamará María" (Mosíah 3: 8). Alma, un profeta de la siguiente generación, también declaró que "el Hijo de Dios viene sobre la faz de la tierra. Y he aquí, nacerá de María, en Jerusalén, que es la tierra de nuestros antepasados, y siendo ella virgen, un vaso precioso y escogido, a quien se hará sombra y concebirá por el poder del Espíritu Santo, dará a luz un hijo, sí, aun el Hijo de Dios" (Alma 7: 9-10). Cuatro siglos después que Cristo viniera a enseñar a los nefitas, Mormón escribió: "Sabed que debéis llegar al conocimiento de vuestros padres, y a arrepentiros de todos vuestros pecados e iniquidades, y creer en Jesucristo, que él es el Hijo de Dios" (Mormón 7: 5).
El Libro de Mormón deja claro que la profecía del siervo de Dios, que se encuentra en Isaías 53, se refiere a Jesucristo (ver Mosíah 14-15). También nos dice que cuando Abraham fue "obediente a los mandamientos de Dios al ofrecer a su hijo Isaac", esto era "una semejanza de Dios y de su Hijo Unigénito" (Jacob 4: 5).
Profetas que no se mencionan en la Biblia El profeta Helamán, del Libro de Mormón, escribió que "todos los santos profetas" de los tiempos antiguos habían testificado que Cristo vendría (Helamán 8: 16). Menciona a los profetas bíblicos Abraham, Moisés, Isaías y Jeremías, y también a otros profetas llamados Zenós, Zenoc, Neum (Helamán 8: 17-20). Hay varios pasajes en la Biblia que mencionan a profetas cuyos escritos se perdieron en la antigüedad (1 Crónicas 29: 29; 2 Crónicas 9: 29; 12: 15; 13: 22; 20: 34; 26: 22; 33: 18-19). Gracias al Libro de Mormón, sabemos que hubo otros profetas cuyos escritos ya no existen. Esto concuerda con lo que dicen algunos de los primeros Padres de la Iglesia de los primeros siglos después de Cristo, tales como Eusebio, Agustín, Irineo, Clemente de Alejandría y Justino Mártir, quienes a veces citaron libros proféticos que ya no aparecen en nuestra Biblia moderna.
Las "otras ovejas" de Jesús Mientras se encontraba en Jerusalén, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo soy el buen pastor, y conozco a mis ovejas, y las mías me conocen" (Juan 10: 14). Asimismo declaró: "También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor" (Juan 10: 16). El Libro de Mormón nos informa que estas otras ovejas fueron los nefitas, cuyos antepasados habían llegado de Jerusalén seiscientos años antes de Cristo. Cuando se apareció a los nefitas tras su resurrección, Jesús les dijo: "Y de cierto os digo que vosotros sois aquellos de quienes dije: Tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo yo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño y un pastor" (3 Nefi 15: 21).
El Sermón del monte Uno de los sermones más conocidos de Cristo, el Sermón del monte, se encuentra en Mateo, capítulos 5-7. Según el Libro de Mormón, dio este mismo mensaje a los nefitas en el Nuevo Mundo, si bien con unos pocos cambios (ver 3 Nefi, capítulos 12-14). Estos cambios nos proporcionan una mejor comprensión del significado de sus enseñanzas. Uno de ellos se encuentra en las bienaventuranzas. En Mateo 5: 6, Cristo dice a sus discípulos: "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados". La versión del Libro de Mormón dice: "porque ellos serán llenos del Espíritu Santo".
Tras efectuar algunas advertencias sobre las tentaciones sexuales en Mateo 5: 27-28, los versículos 29-30 contienen unas declaraciones enigmáticas, según las que uno debe 'sacarse el ojo derecho' o 'cortarse la mano derecha' si le son ocasión de caer. Estas expresiones pueden haber sido idiomáticas o simbólicas y así haber tenido un sentido específico para los que escuchaban a Jesús, pero no son fácilmente inteligibles hoy en día. De manera similar, estas expresiones probablemente no habrían tenido mucho significado para los nefitas que vivían al otro lado del mundo. En el Libro de Mormón, Cristo dijo algo diferente: "He aquí, os doy el mandamiento de que no permitáis que ninguna de estas cosas [tentaciones] entre en vuestro corazón, porque mejor es que os privéis de estas cosas, tomando así vuestra cruz, que ser arrojados en el infierno" (3 Nefi 12: 29-30). Así, aprendemos que Cristo estaba enseñando que deberíamos resistir las malas tentaciones.
En Mateo 6: 25-34, Cristo manifiesta no estar preocupado por qué comer, qué vestir o dónde cobijarse. Éste es un consejo extraño para las madres y padres que tienen que cuidar no sólo de sí mismos, sino también de sus hijos. ¿Quería realmente el Salvador decir que no debemos salir a buscar trabajo y procurar por las necesidades de la vida? De nuevo, el Libro de Mormón clarifica esta situación al explicar que Jesús dirigió estas palabras en específico a un grupo selecto de doce discípulos, a quienes iba a enviar a predicar el evangelio (ver 3 Nefi 13: 25-54). A la luz de esto, es probable que las palabras del capítulo 6 de Mateo estuvieran sólo dirigidas a los doce apóstoles, no a todos los seguidores de Cristo. Era mientras viajaban al servicio de Dios cuando los doce no debían preocuparse por los asuntos mundanos, sino por edificar el reino de Dios1.
Textos de Isaías El Libro de Mormón contiene casi 500 versículos citados del profeta bíblico Isaías. Unos 70 de éstos son paráfrasis; del resto, la mitad coincide con el texto bíblico y la otra mitad contiene variantes. Mientras que algunas de estas diferencias son insignificantes, hay 234 que mejoran nuestra comprensión de la Biblia. Muchas de éstas encuentran apoyo en diversos manuscritos hebreos de la Biblia (incluyendo los Rollos del Mar Muerto) o en traducciones muy tempranas de la misma, como es el caso de la Septuaginta, que es una versión en griego del Antiguo Testamento elaborada en el siglo II antes de Cristo.
Por ejemplo, Isaías 2: 16 contiene las palabras "y sobre todas las naves de Tarsis", mientras que el Libro de Mormón, al citar este pasaje, dice "y sobre todos los barcos del mar, y sobre toda nave de Tarsis" (2 Nefi 12: 16). La porción adicional no se encuentra en el texto hebreo de Isaías. Pero en la Septuaginta leemos: "y sobre todo barco del mar" en vez de "y sobre todas las naves de Tarsis". El Libro de Mormón preserva la lectura tanto del texto hebreo como del griego, lo que sugiere que el hebreo podría haber perdido una porción mientras que el griego habría perdido la otra. Las dos juntas forman un paralelismo, figura poética que abunda en la Biblia y, de forma muy especial, en los escritos del profeta Isaías.
Cuando en 2 Nefi 23: 22 se cita Isaías 12: 22, añade la siguiente frase al final del versículo: "Pues la destruiré prestamente; sí, porque tendré compasión de mi pueblo, mas los impíos perecerán". Las diferentes versiones prestan parcialmente apoyo a la adición del Libro de Mormón. La Septuaginta añade "será hecho rápidamente, y no con retraso", mientras que uno de los Rollos del Mar Muerto (1QIsa) añade "más (todavía, aún)". Es posible que esta pérdida en el texto hebreo común se produjera debido a un proceso que se conoce como haplografía. El trozo que se añade en el pasaje del Libro de Mormón probablemente comenzaba con la palabra hebrea KY, "pues", que casualmente es la palabra con la que se inicia el siguiente versículo (Isaías 14: 1 = 2 Nefi 24: 1). Es evidente que alguno de los primeros copistas del texto en hebreo saltó inadvertidamente con la vista de la primera aparición de esta palabra a la segunda, omitiendo así todo el pasaje, que sí que se mantuvo en la versión del Libro de Mormón. Además, Isaías 14: 1 no constituye una continuación lógica de Isaías 13: 22, a no ser que intervenga el trozo añadido por el Libro de Mormón, que introduce el tema de la misericordia de Dios hacia Israel.
Hay otros muchos ejemplos de variantes de este tipo en el texto de Isaías que se clarifican por medio de las citas de Isaías del Libro de Mormón, pero éstos serán suficientes para demostrar que a veces se puede usar un texto antiguo de escritura para ayudar a comprender otro texto2.
Leyes mayores y menores El apóstol Pablo escribió a los Gálatas: "Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa" (Gálatas 3: 19). Esto sugiere que la ley de Moisés fue superpuesta por encima de algo distinto que los israelitas habían recibido de Dios, probablemente algo que era parte de una ley mayor. Debido a que los diez mandamientos se citan con autoridad como la palabra de Dios en el Antiguo y el Nuevo Testamento, así como en el Libro de Mormón, deben ser parte de la ley mayor que permaneció incluso bajo el convenio hecho en Sinaí. Por tanto, no constituirían parte del "acta de los decretos", que, como dijo Pablo, Cristo quitó "de en medio [...] clavándola en la cruz" (Colosenses 2: 14).
Cristo dijo a los nefitas: "en mí se ha cumplido la ley de Moisés" (3 Nefi 9: 17; véase también 3 Nefi 12: 18-19, 46; 15: 4-5, 8). Pero, al parecer, estaba sugiriendo que sólo se había cumplido la parte menor de dicha ley cuando dijo: "He aquí, tenéis los mandamientos ante vosotros, y la ley se ha cumplido" (3 Nefi 12: 19). El profeta Abinadí, del Libro de Mormón, si bien señaló que la salvación no viene por la ley de Moisés, no obstante, indicó que era importante guardar los mandamientos que eran parte de dicha ley (Mosíah 12: 31-33; 13: 27-30; ver también Alma 25: 16).
Para entender esta cuestión, debemos señalar que la ley de Moisés comprendía tres divisiones: los mandamientos (que a veces se denominaban "ley" o "testimonios"), los estatutos (que a veces se denominaban "ordenanzas"), y los juicios3. Estas mismas tres divisiones de la ley aparecen en el Libro de Mormón, donde en ocasiones se utiliza la palabra "prácticas" por "juicios"4. Gracias a algunos pasajes del Libro de Mormón (Alma 30:3; 2 Nefi 25: 24-25, 30; 4 Nefi 1:12), sabemos que eran los estatutos y juicios (u ordenanzas y prácticas) los que iban a ser eliminados con Cristo, mientras que los mandamientos permanecerían como parte de la ley mayor que Cristo reveló durante su ministerio. Así, el Libro de Mormón explica qué parte de la ley de Moisés es la que se añadió, como dice Pablo, a causa de que los israelitas pecaron.
Conclusiones A partir de las cuestiones que hemos tratado, puede verse que el Libro de Mormón presta apoyo a la Biblia y nos ayuda a entender algunos pasajes difíciles de ésta. Debido a la brevedad de este artículo, sólo hemos podido prestar atención a unos pocos de dichos pasajes.
El Libro de Mormón también señala que la Biblia no es el único volumen de escrituras inspirado por Dios. A través del profeta Nefi, el Señor nos habló en estos últimos días: "Así que no por tener una Biblia, debéis suponer que contiene todas mis palabras; ni tampoco debéis suponer que no he hecho escribir otras más" (2 Nefi 29: 10). El Libro de Mormón es uno de los otros libros que Dios nos ha dado para ayudarnos a entender su voluntad.
Notas: 1.- Para un estudio exhaustivo de los sermones de Jesús en el Viejo y el Nuevo Mundo, véase John W. Welch, The Sermon at the Temple and the Sermon on the Mount (Salt Lake City: Deseret and Foundation for Ancient Research and Mormon Studies, 1990).
2.- Para un estudio extenso, véase John A. Tvedtnes, "Isaiah Variants in the Book of Mormon" (Provo, Utah: Foundation for Ancient Research and Mormon Studies; report No. TV-81, 1983). Para un artículo breve sobre el tema, véase John A. Tvedtnes, "Isaiah Variants in the Book of Mormon," en Monte S. Nyman (ed.), Isaiah and the Prophets (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young Univ., en cooperación con Bookcraft, Inc., Salt Lake City, 1984), 164-177.
3.- En la Biblia, véase Deuteronomio 4:1-2, 13-14; 5:28; 6:20; 26:17; 28:45; 2 Reyes 17:34, 37; 2 Crónicas 19:10; 29:19; 33:8; 34:31; Nehemías 9:13-14; 10:30; Jeremías 32:11.
4.-1 Nefi 17:22; 2 Nefi 5:10; 25:25, 30; Mosíah 6:6; Alma 8:17; 25:14-15; 31:9-10; 58:40; Helamán 3:20; 15:5; 4 Nefi 1:12.
Publicado en: http://farms.byu.edu/display.php?table=foreign_lang&id=3
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Selecciones de un articulo traducido por David Cañar. Correcciones menores por lualcaro |

Algunos críticos reclaman que José Smith copió mucha de la estructura y contenido del Libro de Mormón del libro de 1823 de Ethan Smith: View of The Hebrews
El libro de Ethan Smith propone que los indios Americanos son las tribus perdidas de Israel y contiene varios paralelismos aparentes con el Libro de Mormón. Estos paralelismos incluyen viajes largos por motivos religiosos, referencias a guerras, a escrituras, y trabajo de metalurgia; así como insinuaciones morales tales como la denuncia del orgullo. También, según The View of the Hebrews , los indios hablan de un "libro perdido" que ellos dejaron en Palestina. Pero estas similitudes son bastante vagas y generales. Un examen de las exposiciones de los 2 libros muestra que las similitudes son menores y que las diferencias son más que significativas. De hecho, el Libro de Mormón contradice a The View of the Hebrews en casi cada asunto importante que este último considera (quienes son los indios, cómo llegaron al nuevo mundo, cuando llegaron, qué nombres utilizan, cómo viven, etc., etc..)
De hecho, El Centro de Estudios Religiosos de la Universidad de Brigham Young ha publicado recientemente dicho libro "The View of The Hebrews", permitiendo a los Santos de los Ultimos Días y al resto del mundo que vean por sí mismos cuán improbable es que José Smith lo haya plagiado. ( ver reseña en: http://farms.byu.edu/display.php?id=247&table=review
"Quien se tome el tiempo de leer el a menudo citado libro de Ethan Smith y lo compare con el Libro de Mormón encontrará una experiencia maravillosa de fe. Esto es porque verdaderamente está claro que este Libro no puede ser la fuente del Libro de Mormón . Permítame explicarme. La tradición en la que Ethan Smith escribía está basada en trabajos de - como Richard Bushman nos ha recordado - eruditos ingleses quienes identificaban a los aborígenes australianos y americanos como judíos en una época tan temprana como el siglo XVI [Richard L. Bushman, José Smith y los Principios del mormonismo (Urbana: Universidad of Illinois Press, 1988), P. 136]. La idea alcanzó las costas americanas a mediados de 1640 cuando John Eliot, el famoso Puritano "Apóstol a los indios"; Daniel Gookin, Supervisor indio de la Colonia de la Bahía de Massachusetts; y otros Puritanos encontraron similitudes entre la cultura Algonquin y prácticas antiguas israelitas tanto así que se vieron obligados a modificar la opinión popular de entonces - de que los indios eran "Tártaros" gentiles del Asia – al sugerir que los indios eran descendientes de hebreos que habían llegado a América vía un paso en tierra procedentes de Asia y eran descendientes bastante probables de las tribus perdidas que habían venido por la misma ruta. Las generaciones subsiguientes discutieron y promovieron la idea hasta 1775, cuando James Adair desarrolló por completo su "Historia de los indios Americanos". Así que View of the Hebrews de Ethan Smith era sólo uno de varios libros y folletos escritos sobre el tema, tanto en Inglaterra como en América que siguieron la publicación del libro de Adair, todos los cuales se basaron en la contienda Puritana más temprana de que los indios eran descendientes de las tribus perdidas que habían venido a América del Asia vía un puente de tierra o, a lo más, "en canoas, o por otro vía" (P. 84) a través del Estrecho de Bering.
Un hecho importante a recordar es que muchas personas en los inicios de 1800 asumieron que los indios tuvieron alguna conexión con el viejo continente, y las teorías populares incluyeron su descendencia de las tribus perdidas de Israel. Por ejemplo, el Sacerdote Josiah escribió en 1833, "La opinión que los indios Americanos son los descendientes de las Diez Tribus perdidas, es ahora tan popular, y es generalmente creída" (citado por Hugh Nibley, El Profético Libro de Mormón, P. 195). José no tuvo necesidad de plagiar a Ethan Smith por esta causa, que es probablemente el paralelismo más "impresionante" entre los dos libros. La opinión de Ethan Smith, aunque desarrollada minuciosamente, no puede haber parecido excepcional ni digno de mención en su tiempo. De ahí que los críticos del Libro de Mormón en el siglo XIX no vieran causa para ligar el Libro de Mormón con View of the Hebrews - los paralelismos aparentes no son específicos, claros, ni excepcionales. Por lo que se sabe fue sólo alrededor de finales del siglo XIX, cuándo teorías más nuevas habían suplantado la especulación más temprana acerca del origen de los indios, ese libro de Ethan Smith , entonces, empezó a ser mencionado como una fuente posible para el Libro de Mormón. Hoy, puede parecer significativo que Ethan Smith propusiera un origen Israelita para los indios, pero este paralelismo aparentemente no pareció digna de mención para los críticos en los días tempranos de la Iglesia
Mientras que no hay evidencia de que José Smith haya visto una copia del trabajo de Ethan Smith, es todavía físicamente posible que él podría haber tenido una. Existen los reclamos aún oídos de que la familia de Oliver Cowdery tuvo una conexión con Ethan Smith. (Si Oliver supo de algo sobre el plagio implicado en el Libro de Mormón, es interesante que él nunca lo mencionó ni negó jamás su testimonio de la divinidad de ese libro, aún durante el tiempo cuando él tuvo diferencias amargas con José Smith y había dejado la Iglesia.) Si José utilizó realmente View of the Hebrews como su fuente primaria, entonces él debió haber asumido que era exacto y razonable. Si eso es el caso, uno esperaría que él hubiera dependido de ello para detalles importantes, en los temas, y conceptos. En vez de eso, encontramos que él contradice repetidas veces su contenido. Si José plagió a Ethan Smith, nosotros esperaríamos encontrar que los aspectos extraordinarios de View of the Hebrews - ideas, nombres, historias que no son encontradas tampoco en la Biblia ni en otras fuentes - hubieran sido incorporados en el Libro de Mormón, pero tales "huellas digitales" no se encuentran. No hay evidencia verdadera de que José haya dependido de aquel texto. De hecho, hay diferencias extremas entre los dos textos que desafía gravemente la hipótesis de que José Smith plagió a Ethan Smith. Consideren los anti-paralelismos siguientes notados por John Welch en su artículo "View of the Hebrews: An Unparallel" en Reexploring The Book of Mormón, Deseret Book, Salt Lake City, UT, 1992, págs. 83-87:
1. View of the Hebrews comienza con un capítulo sobre la destrucción de Jerusalén por los romanos. No dice nada, sin embargo, acerca de la destrucción en el día de Lehi por los babilónios como el Libro de Mormón.
2. Vew of the Hebrews habla de signos celestiales específicos que marcaron la destrucción romana de Jerusalén. El Libro de Mormón ignora estos detalles singulares y memorables.
3. El capítulo 2 lista muchas profecías acerca de la restauración de Israel, inclusive Deuteronomio 30; Isaías 11, 18, 60, 65; Jeremias 16, 23, 30-31, 35-37; Amos 9; Oseas y Joel. Estas escrituras son esenciales a la lógica y argumento de View of the Hebrews, todavía, con la única excepción de Isaias 11, no aparece ninguno de ellos en el Libro de Mormón.
4. El capítulo 3 es el capítulo más largo en View of the Hebrews. Produce numerosos " notables Hebraismos" como "prueba" que los indios Americanos son israelitas. Ninguno de estos puntos se encuentra en el Libro de Mormón, como uno esperaría si José Smith utilizaba View of the Hebrews para tratar de hacer su libro persuasivo. Por ejemplo, View of the Hebrews afirma repetidas veces que las Diez Tribus vinieron a América vía el Estrecho de Bering, que ellos cruzaron en "tierra seca." Según View of the Hebrews, esta opinión es indudable, sostenida por todas las autoridades. De allí, según este libro, los israelitas se esparcen de norte al este y entonces al sur en un fecha tardía. Estos son los puntos críticos de View of the Herbrews, desde que Amos 8:11-12 profetiza que los tribus irían del norte al este. Las migraciones de la población en el Libro de Mormón, sin embargo, siempre se mueven del sur al norte.
5. View of the Hebrews informa que los indios son israelitas porque ellos utilizan la palabra " Aleluya." Aquí está una de las pruebas favoritas de ese libro, una prueba excelsa de que los indios son israelitas. Mas la palabra nunca se utiliza en el Libro de Mormón. Además, una relación de treinta y cuatro palabras o fragmentos de sentencias utilizadas por los indios con equivalentes hebreos aparecen en View of the hebrews. Ningún lector del libro podría haber perdido este gráfico. ¡Si José Smith había querido componer los nombres para utilizarlos en el Libro de Mormón para justificar su reclamo de que él había encontrado en el hemisferio occidental auténticas palabras hebreas, él habría utilizado una lista ya hecha! Mas ninguna de estas treinta y cuatro palabras hebreas/indias (por ejemplo, Keah, Lani, Uwoh, Phale, Kurbet, etc.) tiene aún la más remota semejanza a cualquiera de las 175 palabras que aparecen por primera vez en el Libro de Mormón. [nota: Igualmente ninguno de los nombres creados por Spaulding, o dado por James Adair u otras fuentes modernas, son encontrados en el Libro de Mormón.]
6. View of the Hebrews dice que los indios son israelitas porque ellos llevan cajas pequeñas con ellos durante las batallas. Estas los deberán proteger contra heridas. ¡Esos son signos seguros, según el libro, de que los antepasados de los indios supieron del Arca del Convenio! ¡Cómo podría rechazar José Smith tal Hebraísmo notable y a menudo- atestiguado como esto? !Todavía en todas las escenas de batallas del Libro de Mormón, no hay una insinuación de cualquiera de tal arca, caja, ni bolsa que sirva como fetiche militar.
7. Según View of the Hebrews los indios son israelitas porque la tribu Mohawk era tenída en gran reverencia por las otras tribus, quiénes le pagaban tributos. Obviamente, para Ethan Smith, esto hace que los Mohawks sean vestigios de la tribu de Levi, la tribu de sacerdotes de Israel. Si José Smith creyó que los restos de tal tribu habían sobrevivido, él se olvidó de proporcionar esa información en el Libro de Mormón.
8. Según View of the Hebrews los indios son israelitas porque tenían un sacrificio diario de grasa en el fuego y pasaron su carne de venado por la llama, cortándolo en doce pedazos. Este gran indicio de "Israelitísmo" está también ausente del Libro de Mormón.
9. View of the Hebrews sostiene que los indios conocían un " Hebraísmo notable," llamado "colocando la mano en la boca, y la boca en el polvo." ¿Había creído José Smith esto, por qué el Libro de Mormón permanece silencioso en esta " señal segura del Hebraísmo"
10. Según View of the Hebrews, los indios perdieron rápidamente el conocimiento que ellos eran todos de la misma familia. El Libro de Mormón dice que esa familia y las afiliaciones tribales se mantuvieron por casi mil años.
11. View of the Hebrews reclama que los indios justos fueron activos "por mucho tiempo," hasta en tiempos recientes, y que su destrucción ocurrió acerca del año 1400 DC. Basando su convencimiento utilizando como evidencia los anillos de arboles de algunas de las fortificaciones de estas personas. El Libro de Mormón rechaza implícitamente esta noción informando que la destrucción de los Nefitas ocurrió en el siglo IV DC.
12. View of the Hebrews discute que los indios son israelitas porque ellos conocían las leyendas de Quetzalcoatl. ¡Pero la sorpresa aquí está en que View of the Hebrews demuestra más allá de toda duda que Quetzalcoatl no era Jesús - sino Moisés! ¿Quién podría ser este sino Moisés, el legislador antiguo de Israel? Quetzalcoatl era blanco, dio leyes, requirio sacrificios (la obediencia estricta), tuvo una serpiente con plumaje verde (bronceado, llameante – serpiente voladora en el desierto), orejas perforadas (como ciertos esclavos bajo la ley de Moisés), apaciguó la ira de Dios (por los sacrificios), se asoció con una gran hambre (en Egipto), habló de un volcán (Sinaí), anduvo descalzo (se quitó sus zapatos), desovó una edad dorada (siete años de abundancia en Egipto - que no tiene nada que ver con Moisés, por la manera), etc. Además el hecho que View of the Hebrews de la explicación de Quetzalcoatl como Moisés es contradictorio con el Libro de Mormón, ninguno de estos detalles asociados con Quetzalcoatl son incorporados en el registro de la visita de Cristo a la tierra de abundancia en 3er Nefi.
Ante estas importantísimas diferencias, las pocas y vagas similitudes palidecen.
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John L. Sorenson Provo, Utah: Maxwell Institute, . P. N/A
The views expressed in this article are the views of the author and do not represent the position of the Maxwell Institute, Brigham Young University, or The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints.
Traducido por Estrella Lafont y Francisco J. Ruiz de Mendoza
El Libro de Mormón identifica a Mulek como el único hijo del Rey Sedequías que escapó a la ejecución durante el asedio babilonio a Jerusalén (Omni 1: 15; Helamán 8: 21). Al igual que sucedió con los que se fueron con Lehi, Mulek y los suyos huyeron de Jerusalén y "la mano del Señor los condujo, a través de las grandes aguas" (Omni 1: 16). Más adelante, los descendientes del grupo se asentaron en la tierra de Zarahemla, donde fueron descubiertos por la gente de Mosíah y éste se convirtió en rey cuando los dos grupos se unieron políticamente en uno solo (Omni 1: 19).
Suponiendo que Mulek había sido hijo literal de Sedequías, algunos eruditos Santos de los Últimos Días han tratado de encontrar las razones por las que el nombre de Mulek no aparece en la Biblia y de averiguar cómo sobrevivió a las purgas de la nobleza efectuadas por Nabucodonosor (2 Reyes 25: 7; Jeremías 39: 6), así como por qué el pueblo de Zarahemla (descendientes del grupo de Mulek) permitió que un recién llegado, Mosíah, fuera su rey en vez de su dirigente del momento, Zarahemla, que descendía de Mulek (Mosíah 25: 2).1 Las pruebas más recientes nos presentan una nueva posibilidad muy interesante: Quizás Mulek no era "hijo de sangre" del rey Sedequías, sino "hijo" en algún otro sentido.
Una bulla (sello de arcilla) de Israel lleva el sello oficial del "hijo" del Rey Joacim, Yerahme'el. Un eminente erudito judío, Hershel Shanks, ha traducido así lo impreso en el sello: "Perteneciente a Yerahme'el 'hijo' del rey". En sus propias palabras, él mismo explica: "He puesto 'hijo' entre comillas porque no está claro si el término se refiere a un hijo biológico. Los eruditos sostienen tres opiniones distintas, por lo menos: (1) la palabra significa lo que dice; (2) 'hijo' se refiere a un oficial real sin parentesco sanguíneo con el rey; (3) 'hijo' se refiere a cualquier descendiente varón de la familia real".2
En la Biblia hay cinco personas a las que se denomina "hijo del rey", observa Shanks, de las que tres tienen funciones policiales o de seguridad. Este es el caso de lo que se nos dice en Jeremías 36: 26, donde el rey envía a Jerameel (Yerahme'el) a que arreste a Jeremías y a Baruc, su escriba. Sin embargo, no parece aceptable suponer que Jerameel era en realidad hijo del rey, debido a que el Rey Joacim tenía 30 años en aquel momento, por lo que era demasiado joven para tener un hijo adulto.3
A la luz de tal información, podemos reconsiderar Helamán 6: 10 y 8: 21, que presentan a Mulek como "hijo" de Sedequías. Si Mulek no era hijo literal del rey, se entiende mejor el hecho de que sobreviviera a pesar de la información que se encuentra en 2 Reyes 25: 7 de que los hijos de Sedequías (probablemente todos ellos) fueron asesinados: la información puede muy bien referirse a los "hijos de sangre".
Además, el hecho de que Mulek no fuera un heredero literal del trono judío nos puede ayudar a explicar por qué Zarahemla y su pueblo "numeroso en extremo" (Omni 1: 17) aceptó a Mosíah como rey, al parecer sin que se produjera ningún tipo de incidente o se lo cuestionaran. En términos de la tradición de los padres judíos del grupo de Mulek, Zarahemla, como descendiente del príncipe Mulek, debería haber sido acreedor del título de rey. Pero Mosíah, aunque no pertenecía al linaje real preferido, el de Judá, al menos poseía algunos indicativos de realeza de los que carecía Zarahemla. El hecho de que Mosíah tuviera en su poder reliquias nefitas de carácter sagrado -las planchas de Nefi, las planchas de bronce, la espada de Labán, la Liahona- y el impresionante hecho de que sabía leer y escribir pudieron haberle conferido un aura especial que le ayudaron a convencer al pueblo de su capacidad para gobernar como rey.
La aptitud de Mosíah para ser rey habría parecido aún más sólida si los "mulekitas" sabían que en el linaje de Zarahemla no había lazos fiables con la realeza judía. Por supuesto, con independencia de que Zarahemla pudiera reclamar su derecho al linaje real a través de Mulek o no, los mencionados indicativos de realeza de Mosíah le hicieron salir triunfante.
NOTAS 1. Estos temas vienen tratados en Sorenson, "The 'Mulekites'", BYU Studies 30/3 (1990): 6-22. Véase "New Information about Mulek, Son of the King", en Reexploring the Book of Mormon (1992), 142-44.
2. Hershel Shanks, Jerusalem: An Archelogical Biography (1995), 107-8.
3. Véase Anchor Bible Dictionary, s.v. "Jerhameel." Por John L. Sorenson.
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Por AllAboutMormons.com Webmaster - 30-11-2007
Muchas personas que están investigando la iglesia mormona encuentran propaganda anti-mormona. Contrario a lo que los anti-mormones quieren que creas, de hecho existe evidencia que apoya al Libro de Mormón. Como la Biblia, la evidencia del Libro de Mormón es circunstancial, no concluyente. No obstante, estas "pruebas" son muy convincentes.
Mientras que la evidencia es interesante, sería un error creer en el Libro de Mormón solo por prueba académica. La prueba académica es materia de constante revisión, pero un testimonio del Libro de Mormón dado por Dios no está sujeto a cambios.
Hay muchas pruebas de la autenticidad del Libro de Mormón. Aquí hay algunas:
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El Libro de Mormón describe los viajes de un hombre llamado Lehi y su familia de Jerusalén a las orillas del Mar Rojo. A pesar que el hecho que detalla a las arabias no estuvo disponible para José Smith, el Libro de Mormón cuenta con exactitud la geografía y la geología árabe.
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El camino tomado por Lehi en el Libro de Mormón corresponde a un camino principal en la antigua arabia.
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A pesar de que el material de hierro es raro en las arabias, el mineral está exactamente donde el Libro de Mormón indica.
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A pesar de que por años la gente creyó que no habían ríos que desembocaran al Mar Rojo, existe un río exactamente donde el Libro de Mormón indica.
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A pesar de que los mapas detallados de las arabias no estaban disponibles para José Smith, hay un sitio llamado "nehem" (que no es mencionado en la Biblia) en el mismo lugar donde el Libro de Mormón indica, y significa "duelo y consuelo", en perfecta armonía con la descripción dada en el Libro de Mormón.
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José Smith no fue el único quien vio las planchas de metal en cuales fue grabado el Libro de Mormón. Otros quince hombres también vieron las planchas y dieron una descripción de ellas. Sus testimonios pueden encontrarse en las copias modernas del Libro de Mormón.
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José Smith fue ridiculizado por años al decir que el registro del Libro de Mormón fue gravado en planchas de metal. Evidencias arqueológicas recientes han mostrado que el hacer registros en planchas metálicas de hecho fue una práctica antigua del Medio Oriente. De hecho, recientemente se ha descubierto un registro gravado en planchas de oro. Fue hecho por los Etruscos que fueron personas que tenían sus orígenes en el Medio Oriente (Turquía). Estas planchas tenían anillos de oro a los lados, exactamente como el registro original del Libro de Mormón.
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Muchos han criticado al Libro de Mormón porque fue escrito en egipcio "reformado". Ellos argumentan que los israelitas verdaderos nunca usarían el lenguaje de sus enemigos. Descubrimientos recientes han demostrado, no obstante, que se han conocido escritos egipcios reformados o modificados, incluyendo las formas demóticas y heriáticas.
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El Libro de Mormón describe a un hombre llamado Mulek (una forma corta de Malkiyahu) quien fue el hijo del Rey Israelita Sedequias; muchos han criticado al Libro de Mormón ya que ciertas lecturas (comunes) de la Biblia sugieren que Sedequias no tenía hijos. Sin embargo se ha descubierto recientemente en Jerusalén un sello antiguo con el titulo "Malkiyahu el hijo del rey".
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También hay pruebas de que el Libro de Mormón es, de hecho, una traducción de un antiguo texto hebreo, al igual que José dice.
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Contiene muchas formas poéticas llamadas "chiasmus". La importancia del chiasmus en escritos antiguos semitas se reconoce sólo en el siglo pasado. José Smith no podría saber de ellos.
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El manuscrito original del Libro de Mormón también contiene muchas frases gramaticalmente extrañas que desde entonces se han corregido. Por ejemplo, en lugar de "si... entonces...", el manuscrito original utiliza a menudo "si... y..." Esta construcción de "... y si..." no se encuentra en la Biblia y no es común en el inglés. Sin embargo, corresponde exactamente con el condicional hebraico.
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El Libro de Mormón utiliza unos 200 nuevos nombres que no se encuentran en la Biblia. Los recientes descubrimientos de las antiguas inscripciones hebreas han afirmado muchos de estos nombres "inventados", inclusive Ajá, Ammoniah, Chemish, Hagoth, Himni, Isabel, Jarom, Josh, Luram, Mathoni, Mathonihah, Muloki y Sam. ¿Cómo podría haber sabido José que estos nombres eran auténticos nombres hebreos?
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El Libro de Mormón usa el nombre de "sheum" para describir un grano. Aunque José Smith no podía saber, "sheum" es, en efecto, un antiguo nombre del Oriente Medio para "grano".
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El Libro de Mormón describe un pueblo que se les dio una tierra llamada "Jersón" "para una herencia." "Jersón" en realidad significa "una tierra de la herencia" en el antiguo idioma hebraico.
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A pesar de que José Smith no podía saber de muchos de los detalles de los antiguos cultivos de olivos (ya que no se mencionan en la Biblia), el Libro de Mormón describe la antigua práctica Israelita con gran exactitud.
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El Libro de Mormón describe antiguas fortificaciones que son notablemente similares a las encontradas en excavaciones arqueológicas recientes en las Américas.
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El Libro de Mormón describe un pequeño grupo de personas que vinieron de Israel para las Américas (probablemente Centroamérica, aunque en el Libro de Mormón no se especifica la ubicación exacta). El Libro de Mormón sugiere que este grupo relativamente pequeño de personas últimamente se mezcló con los pueblos que han emigrado a las Américas a través del estrecho de Bering. Curiosamente, hay pruebas sustanciales de una influencia hebrea en el idioma uto-aztecano de Centroamérica. Aunque uto-aztecano no se deriva del hebreo, el hebreo parece haber influenciado su desenvolvimiento. Hay más de 1000 similitudes entre el antiguo hebreo y uto-aztecano, inclusive el uso del plural sufijo "-im" en hebreo e "-ima" en uto-aztecano, el pasivo prefijo "ni-" en hebreo y el prefijo "na-" en uto-aztecano, la palabra hebrea "yasab" y la palabra uto-aztecana "yasipa", que significan "sentarse o detenerse", la palabra hebrea "adán" y la palabra uto-aztecana "otam", que significan "hombre", la palabra hebrea "katpa" y la palabra uto-aztecana "kotpa", que significan "los hombros", las palabras hebreas "ya-'amin" y las palabras uto-aztecana "yawamin", que significan "él acredita", etc. El Dr. Roger Westcott, un profesor emérito de antropología y lingüística en la Universidad de Drew (quien no es mormón), así como otros, han confirmado que estas similitudes no pueden ser ignoradas.
Varios académicos no mormones (evangélicos) han escrito un fascinante artículo sobre estas y otras evidencias, lo que sugiere que de hecho son convincentes pruebas de la veracidad del Libro de Mormón.
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Las escritos de los Indios Americanos son fuertes evidencias que los hechos descritos en el Libro de Mormón sucedieron realmente. Por ejemplo, la evidencia que sostienen los mormones que los Indios Americanos son descendientes de Israel, son dados por un traductor del Título de los Señores de Totonicapán. (Para entender, sea informado que el Libro de Mormón profesa ser un registro de grupos antiguos de personas que partieron de Jerusalén y otras tierras para navegar a las Américas.) "El texto original del Título de los Señores de Totonicapán se registró en 1554 en el idioma de los Quiché de Guatemala y basado en leyendas de varios siglos de antiguedad." El traductor parece indicar que tales grupos migratorios posiblemente podrían haber existido. En el resumen de sus conclusiones, él hace la siguiente declaración:
"Las tres gran naciones de los Quiché... son descendientes de las Diez Tribus del Reino de Israel, a quienes Shalmaneser redujo a cautiverio y , encontrándose en la frontera de Asiría, decidieron emigrar....
"Estos, entonces, eran las tres naciones Quichés, los descendientes de Israel, con el mismo idioma y las mismas costumbres y tradiciones.... Ellos eran hijos de Abraham y Jacob....
"Ahora en el veinte-octavo de septiembre de 1554 firmamos esta confirmación en la que hemos escrito el que por la tradición que nuestros antepasados nos dijeron, que vinimos de la otra parte del mar, del Civán-Tulán, fronterizo con Babilonia" (el Título de los Señores de Totonicapán, Dionisio José Chonay y Delia Goetz, Norman, Oklahoma: University of Oklahoma Press, 1953, pp. 167, 170, 194).
Se ha dicho que la sangre de estas personas migratorias fluye en las venas del las tribus Blackfoot y Blood Indians de Alberta, Canadá; en el Navajo y el Apache del Suroeste Norteamericano; el Inca de Sudamérica occidental; el Azteca de México; el Maya de Guatemala; y en otros grupos INDIO AMERICANOS en el Hemisferio Occidental y las islas del Pacífico.
Ted E. Brewerton, "The Book of Mormon: A Sacred Ancient Record," Ensign, Nov. 1995, Pag. 30
Articulo de MormonWiki
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¿Fue el Manuscrito de Spaulding la fuente del Libro de Mormón?
Uno de las tentativas más tempranas para desacreditar el Libro de Mormón fue el argumento de que era derivado de un manuscrito escrito por Salomón Spaulding en 1812. El único manuscrito conocido de Spaulding, el ahora llamado "Manuscript Found," , estuvo perdido durante muchos años, pero fue descubierto en 1884 y finalmente publicado en 1885. Ahora que sabemos lo que está en el manuscrito, es obvio que no podría haber sido la fuente para el Libro de Mormón, como se demostrará mas adelante. La teoría de Spaulding pudo sobrevivir tan largo tiempo como "evidencia escondida. "
En la novela de Spaulding se dice encontrar un documento romano perdido en una cueva cercana a Conneaut , Ohio, lugar que está cerca a Kirtland, Ohio, uno de los últimos lugares que sirvió como Sede de la Iglesia durante varios años a la vez que era víctima de persecución y severa propaganda antimormona. Algunas personas en Conneaut, al aprender sobre el Libro de Mormón, declararon que era casi igual al manuscrito de Spaulding y que ellos compartían historias comunes, relacionados con israelitas en la América antigua, y en nombres compartidos tales como Nefi, Lehi, y Zarahemla. El férreo antimormón Philastrus Hurlbut, que había sido excomulgado de la Iglesia en 1833 por adulterio, reunió declaraciones de miembros de la familia acerca del manuscrito y su relación con el Libro de Mormón. Estas declaraciones se publicarían en el arquetípico libro antimormón de 1834, Mormonism Unvailed de E.D Howe junto con muchas otras declaraciones que Hurlbut reunió contra José Smith de personas que reclamaron haberlo conocido bien. (Lo interesante de esto es que muchas de las declaraciones que condenan la exposición de José Smith tienen fuertes signos de tener una autoría común.)
Otra cosa interesante ( y que no mencionan los antimormones ) es que Hurlbut obtuvo también el manuscrito de Spaulding y se desilusionó al encontrar que no estaba muy relacionado con el Libro de Mormón.
A pesar de que no había ninguna prueba de que Spaulding hubiera escrito algún otro manuscrito, Howe y Hurlbut concluyeron que Spaulding había reescrito la historia para tratar con israelitas en un tiempo más temprano y para que estuviera en armonía con el lenguaje bíblico. Se alegó entonces que José Smith utilizó ese otro Manuscrito reescrito de Spaulding para crear el Libro de Mormón y que probablemente José Smith había recibido la información de manos de Sidney Rigdon (aunque José no conoció a Sidney sino hasta después de la publicación del Libro de Mormón). Esta teoría llegó a ser un ataque antimormón primario contra el Libro de Mormón durante muchos años.
En 1884, el"Manuscrpit Found" finalmente fue descubierto en Hawaii entre "los artículos enviados de la oficina de Telégrafos de Painesville Ohio, propiedad de Eber D. Howe, cuando esa oficina se compró en 1839 por L. L. Rice, quien se mudó subsiguientemente a Honolulu" (Chase, op. cit.). El manuscrito fue publicado por Los Santos de los Ultimos Días y también por la Iglesia RLDS. Los partidarios de José Smith se sentían justificados, porque claramente ese documento no era la fuente del Libro de Mormón (la posibilidad de un segundo documento se discutirá abajo).
Pero había algunas similitudes, como L.D. Chase explica (ibid.):
"El Manuscrito de Spaulding es un cuento ficticio acerca de un grupo de romanos que, al navegar a Inglaterra en los comienzos del siglo IV dC, se desviaron del curso y llegaron a la tierra de norte américa oriental. Uno de ellos llevó un registro de sus experiencias entre las tribus de indios del oriente y del medio oeste Americanos. . . . "
Hay similitudes en la explicación sobre los orígenes de ambos el "Manuscript Found" y El Libro de Mormón. En la introducción del trabajo de Spaulding declara que su autor andaba cerca de Conneaut, Ohio (cerca de 150 millas al oeste de Nueva York donde José Smith obtuvo las planchas de oro), cuando él descubrió una piedra inscrita y plana. Este la levantó con una palanca, destapando una cueva en la que estaba colocada una caja de piedra que contienía veintiocho rollos de pergamino. La escritura estaba en latín. La historia es principalmente una historia secular, no teniendo virtualmente contenido religioso. Un personaje en la novela poseía una "piedra vidente", semejante a los objetos utilizados por José Smith. Sin embargo, ninguno de los muchos nombres encontrados en un Libro y otro son semejantes ni tampoco se asemeja para nada su estilo literario."
José Smith, por supuesto, encontró las planchas de oro en una caja de piedra, y el Libro de Mormón trata también con personas que navegaron antiguamente a las Américas y mantuvieron un registro escrito. Esas son las similitudes más "impresionantes" entre el único Manuscrito conocido de Spaulding y el Libro de Mormón. Las declaraciones publicadas de varios testigos alegando que José plagió a Spaulding fueron expuestas como fabricadas. Para ilustrar esto con un ejemplo ahora citaré al Presidente Joseph F. Smith, anterior Presidente de la Iglesia, un hombre que estaba en Hawaii cuando el manuscrito de Spaulding fue localizado y que se implicó personalmente en el caso el cual siguió y realizó un análisis extenso del contenido. La siguiente cita breve viene de un artículo extenso, hoy en gran parte olvidado, "llamado "Manuscript Found"," publicado en Improvement Era, Vol. 3, No. 4, febrero. 1900,
"Revisemos la declaración de uno de estos testigos fingidos [acerca del manuscrito de Spaulding]. Tomaremos el testimonio de John Spaulding, hermano de Salomón. El dice:"Era un romance histórico de los primeros colonizadores de América", intentando mostrar que los indios Americanos son descendientes de los judíos o de las tribus perdidas.El hecho es, no hay una palabra en la Historia del Manuscrito acerca de que los indios descendían de los judíos. Verdaderamente, después que lo leí, y copié una parte grande de ello con mi propia mano, no puedo recordar una sola referencia a los judíos en la historia entera. Otra vez:"Dio registro detallado de su viaje de Jerusalén por la tierra y el mar, hasta ellos llegó en América, bajo las órdenes de Nefi y Lehi". Esto es una falsedad total. La historia de Spaulding comienza en Roma, no en Jerusalén. Las palabras Nefi, Lehi, Nefitas y Lamanitas no ocurren en toda "la Historia de Spaulding," ni están allí cualquier palabra pareciéndose remotamente a ellas, como el "Manuscrito" mismo atestigua. Entonces Sr. John Spaulding dice:"He leído recientemente el Libro de Mormón, y a mi sorpresa, encuentro casi el mismo asunto histórico, nombres, etc., tal y como ellos estaban en los escritos de mi hermano". Cuanta diferencia Señores. ¡Fairchild y Rice vieron este mismo asunto y cuando ellos compararon los "escritos de su hermano" con el Libro de Mormón! Ellos no vieron semejanza entre los dos, en general ni detalle." Otra vez, Sr. J. Spaulding dice:: "Recuerdo bien que él (Salomón) escribió con estilo antiguo, comenzando cada párrafo con, "Y sucedió que" ," o, "Y Ahora bien,' el mismo estilo que en el Libro de Mormón, etc.." Frases, tales como "Y sucedió que," o, " Y Ahora bien" no aparecen en el "Manuscript Found, de Salomón Spaulding "comenzando cada párrafo." Y así cada testimonio de estos testigos aparentemente "creíbles" quizás se contradigan, pero esto es una muestra bastante clara de la falsedad de todo,. Los sufijos del ejemplo refutan el punto que Sr. Patterson deseó establecer; a saber, que las porciones históricas del Libro de Mormón ciertamente se derivaron del manuscrito de Spaulding."
¿Había un segundo manuscrito?
No deseando publicar el Manuscrito de Spaulding que Hurlbut había encontrado, Howe argumentó, utilizado declaraciones extraídas de tres personas, que se había reescrito de una manera tal que lo hizo casi idéntico al Libro de Mormón. Ninguno de los ocho testigos originales primarios de Conneaut que habló de la relación entre el manuscrito de Spaulding y el Libro de Mormón mencionaron jamás un segundo manuscrito o hablaron de una revisión. No hay mención de un segundo documento ni una revisión al idioma Bíblico hasta después que Hurlbut volvió con el manuscrito decepcionante de Spaulding. Es Howe que reclama que no había relación entre el manuscrito conocido y el Libro de Mormón, y que por eso debía haber un segundo manuscrito. Cuando B.H. Roberts explicó en un análisis excelente y largo la discusión de Howe (La Defensa de la Fe y los Santos, el Vol. 2, p.122):
"Esa declaración deja una señal de "reflexión," que es una invención tonta. No hay una sola porción de evidencia en todo lo escrito sobre el asunto, eso va más allá de la fecha de la entrega de Hurlbut del "Manuscriot Found"," a E. D. Howe, al efecto de que Spaulding había escrito más de un documento. . . . Por qué será que los vecinos de Spaulding cerca de Conneaut no dijeron antes que este manuscrito que fue revelado por Howe, Hurlbut que Spaulding había escrito varios manuscritos sobre el tema de los habitantes antiguos de América; uno que habla de una colonia romana que vino a América y se asentó en el valle de Ohio, las historias de sus aventuras " escrito en estilo moderno;" y otra historia que él Abandonó, yendo mas lejos en las fechas y asignando a las personas un origen Israelita y escrito en un antiguo estilo de escritura? ¡Que evidencia tan valiosa para Hurlbut saría la venida a Conneaut con tal manuscrito de Spaulding, ! Pero tal documento no existe."
El reclamo de Howe no era que había un manuscrito perdido completamente nuevo, sino que el manuscrito perdido era una revisión del documento que Hurlbut había encontrado. Es pura fantasía. "The Manuscript Found", marcado con el nombre de Conneaut en su página de cubierta, era ciertamente del que los testigos de Conneaut habían oído veinte años antes de oír sobre el Libro de Mormón. La memoria y la veracidad de los testigos, para defender con entusiasmo la ortodoxia religiosa, son sumamente dudosos (ver B.H. Roberts, ibid.) Aún más desilusionante es el engaño de Howe.
Cualquier argumento que trate de acreditar a Salomón Spaulding sobre algo en el Libro de Mormón encara el obstáculo agobiante de establecer una conexión verdadera entre José Smith y Salomón Spaulding. No hay evidencia que ellos se encontraron jamás o que José jamás oyó aún del manuscrito de Spaulding antes de la publicación del Libro de Mormón. Algunos críticos recientes han notado que un tío de Spaulding vivió en Sharon, Vermont al mismo tiempo que la familia de José Smith lo hizo. Sin embargo, los Smiths se mudaron varios años antes de que el manuscrito de Spaulding existiera, y dejaron Vermont enteramente antes de que José Smith alcanzara los diez años de edad (Isaac Carter, Review of Books on the Book of Mormon, Vol. 6, No. 2, 1994, p.116) ). Alguna relación supuesta entre José y Spaulding durante sus años en Vermont es inverosímil.
La teoría de Spaulding fue rechazada por el escritor antimormón Fawn Brodie en 1946, pero continúa siendo repetida en muchas publicaciones antimormonas (junto con muchas otras alegaciones refutadas de E.D. Howe y otros antimormones tempranos, cuyos escritos son repetidas veces citados). No hay evidencia de plagio en la teoría resucitada de Spaulding y mucho menos en las alegaciones de un segundo documento perdido.
Ciertamente nada conocido de Salomón Spaulding podría justificar la presencia de Quiasmos en el Libro de Mormón, o sobre la evidencia asombrosa con respecto a la península arábiga en Primer Nefi, o cualquiera de las otras evidencias de autenticidad para el Libro de Mormón.
Cita de un escritor NO Mormón:
"Los archivistas mormones han reunido una gran cantidad de evidencia ( alguna de ella impresionante) para rebatir la teoría de Sapaulding. Ellos dieron un golpe acertado cuando descubrieron que una página de un manuscrito de otro libro Mormón, Doctrina y Convenios, tenía aparentemente la misma escritura como la del Escriba no identificado en el manuscrito del Libro de Mormón. Fechado en junio de 1831 -- quince años después de la muerte de Spalding.... El laico medio puede notar prontamente las diferencias llamativas entre los especímenes de Spalding y los otros...." Edward E. Plowman, in Christianity Today (October 21, 1977, pp. 38-39):
Articulo de David Canar
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No hace mucho tiempo recibí la carta de mi hijo, quien se encuentra en una de las misiones de la Iglesia, El me comentó su encuentro con un pastor evangélico, a quien había desafiado a leer el Libro de Mormón. Luego de algunos días y después de leerlo, éste le manifestaría que no le resultaba fácil aceptar el Libro de Mormón, pues había encontrado, según dijo, un error que mostraría la falsedad del libro.
La duda estaba relacionada con el versículo de 1Nefi 14:9 el cual refiere lo siguiente:
Y percibiendo su espada, la saqué de la vaina; y el puño era de oro puro, labrado de una manera admirable, y vi que la hoja era de un acero finísimo.
Su duda respecto del versículo, consistía en que según él sabía, no existían espadas de acero para el tiempo al cual refiere el Libro de Mormón (600 a. C.), por lo tanto le resultaba imposible creer en su autenticidad como la palabra de Dios.
Lo cierto es que el Libro de Mormón así como la Biblia no pretenden ser libros de ciencia, historia o tecnología, sino la palabra, la voluntad y la voz de Dios para sus hijos. Así es como muchos datos no son detallados sino solo referidos, la ciencia y el conocimiento del hombre algún día lograrán explicarlos, no tengo duda de ello. Mientras tanto es la Fe la que nos mueve a creer en la palabra de Dios escrita.
Referente al tema, existen algunos datos que seria interesante compartir, de modo que aunque mi Fe en el Libro de Mormón no se basa en ellos, creo que seria útil comentarlos.
Algunos datos interesantes
Quizás deberíamos comenzar analizando nuevamente el versículo en cuestión:
Y percibiendo la espada, la saqué de la vaina; y el puño era de oro fino, labrado de una manera admirable, y vi que la hoja era de un acero finísimo. (1 Nefi14:9)
El mismo versículo nos da algunos datos. El primero de ellos es la descripción en sí, pues la descripción es hecha en términos, como si se tratara no de una espada sino de una joya, y quizás eso se deba a que no era un objeto muy común en la época, pues la habilidad de acerar los metales era un arte muy apreciado, lo cual no quiere decir que el acero fuera extensamente usado y/o comúnmente disponible.
Esa es la razón por la que no se han encontrado en abundancia espadas similares (aceradas). Sin embargo existe evidencia de que para la época ya se conocía el proceso del acerado. Ahora debe de entenderse que cuando hablamos de acero, podríamos hablar de diversos tipos y calidades de acero. Dependiendo lógicamente de la técnica usada para el siglo VII antes de Cristo, los herreros aceraban sus herramientas de hierro a través de la técnica de enfriamiento; técnica no muy avanzada pero efectiva y útil para el momento. Ahora veamos algunas evidencias del uso del acero para la época de la descripción de Nefi.
Como primer ejemplo tenemos la espada de acero con empuñadura de oro similar a la descrita por Nefi, encontrada en la tumba de Tutankamón , el cual murió en el año 1325 antes de Cristo , más de 700 años antes de que Nefi viera la espada de Laban . (Para más información podemos encontrar en los “Aceros de Damasco”escrito por Oleg D. Serví y Jeffrey Wadsworth)
Lamentablemente, el tiempo y la corrosión hace mas difícil la conservación de la evidencia de espadas de acero, sin embargo la espada de Tutankamon no es la única evidencia. Otra espada fue encontrada más recientemente en una excavación en Vered, Jericó. Esta espada tiene 3 pies de largo y alrededor de 3 pulgadas de ancho, con un mango de bronce y una agarradera de madera. La época de donde proviene esta espada se piensa que es de 700 años antes de Cristo. Este hallazgo prueba que las espadas de hierro y de gran tamaño se conocían para los días de Nefi. (Ver “Aceros de Damasco”)
Otro hallazgo se ha dado en Chipre, donde se encontró un cuchillo de hierro carburizado que data del siglo XII antes de Cristo. El cuchillo en mención muestra evidencias de haber sido templado. (Ver en “¿Como la edad de hierro comenzó?” Octubre de 1977 escrito por Robert Madin)
Lo cierto es que ya es más evidente para muchos investigadores, que los herreros del oriente de donde vino la familia de Lehí, aceraban el hierro intencionalmente.
Finalmente, podemos mencionar el hallazgo de 3 cabezas de flechas de bronce las cuales se cree, son del año un décimo antes de Cristo. Estas flechas son particularmente importantes para el tema, debido a que llevan inscripciones, las cuales según los investigadores fueron hechas con instrumentos de acero. La fecha para este hallazgo en Israel es de 1000 años antes de Cristo. (Ver Biblical Archaeology Review por P. Kyle McCarter edición Mayo / junio 1999)
Como vemos el relato de Nefi en el Libro de Mormón, tiene suficiente evidencia para pensar seriamente en su veracidad.
Editado de un articulo escrito por Edgar Zegarra
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¿Quién es Abraham y dónde vivió?
Adán y Eva y la Caída (aproximadamente 4000 a. de J. C.), Enoc (aproximadamente 3000 a. de J. C.), Noé y el Diluvio (aproximadamente 2400 a. de J. C.) y la torre de Babel (aproximadamente 2200 a. de J. C.) precedieron a la época de Abraham. Abraham, que nació alrededor del año 2000 a. de J. C., fue el padre de Isaac y el abuelo de Jacob, cuyo nombre fue cambiado a Israel. (Véase "Cronología", en la Guía para el Estudio de las Escrituras, págs. 43–46.)
¿Cómo obtuvo la Iglesia el libro de Abraham?
El 3 de julio de 1835, un hombre llamado Michael Chandler llevó cuatro momias egipcias y varios rollos de papiros de antiguos escritos egipcios a Kirtland, Ohio, E.U.A. Antonio Lebolo había descubierto las momias y los papiros en Egipto varios años antes. Kirtland fue una de las muchas paradas que se harían en el este de los Estados Unidos para exhibir las momias de Chandler. Chandler ofrecía para la venta las momias y los rollos de papiros y, a solicitud del profeta José Smith, varios miembros de la Iglesia donaron dinero para comprarlos. En una declaración de fecha 5 de julio de 1835, José Smith explicó acerca de la importancia de esos antiguos escritos egipcios, al decir: "Di comienzo a la traducción de algunos de los caracteres o jeroglíficos y con gran alegría vimos que uno de esos rollos contenían los escritos de Abraham… En verdad podemos decir que el Señor ha comenzado a revelar una abundancia de paz y verdad" (History of the Church, tomo II, pág. 236).
¿Cómo tradujo el Profeta esos escritos antiguos?
El profeta José Smith nunca dijo qué método había empleado para traducir esos registros. Al igual que con todas las demás Escrituras, el testimonio de la veracidad de esos escritos es antes que nada una cuestión de fe. La evidencia más grande de la veracidad del libro de Abraham no se basa en un análisis de evidencias físicas ni de antecedentes históricos, sino en la consideración de su contenido y de su influencia por medio de la oración.
¿Por qué dijo el profeta José Smith que había traducido los escritos de Abraham aun cuando los manuscritos no eran de la época de Abraham?
En 1966, en el Museo de Arte Metropolitano de la ciudad de Nueva York, se descubrieron once fragmentos de papiros que una vez habían pertenecido a José Smith. Ellos le fueron entregados a la Iglesia y analizados por eruditos que determinaron la antigüedad de los escritos entre los años 100 a. de J. C. y 100 de la era cristiana. Una objeción común en cuanto a la autenticidad del libro de Abraham es que los manuscritos no son lo suficientemente antiguos para haber sido escritos por Abraham, que vivió casi dos mil años antes de Cristo. José Smith nunca dijo que los papiros eran autógrafos (escritos por Abraham mismo), ni que databan de la época de Abraham. Es común referirse a la obra de un autor como de "sus" escritos, ya sea que él mismo los haya escrito de su puño y letra, los haya dictado o que otras personas los hayan copiado más adelante.
¿Qué hizo el profeta José Smith con su traducción?
Originalmente, se publicaron unas cuantas partes |
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