
No hace mucho tiempo recibí la carta de mi hijo, quien se encuentra en una de las misiones de la Iglesia, El me comentó su encuentro con un pastor evangélico, a quien había desafiado a leer el Libro de Mormón. Luego de algunos días y después de leerlo, éste le manifestaría que no le resultaba fácil aceptar el Libro de Mormón, pues había encontrado, según dijo, un error que mostraría la falsedad del libro.
La duda estaba relacionada con el versículo de 1Nefi 14:9 el cual refiere lo siguiente:
Y percibiendo su espada, la saqué de la vaina; y el puño era de oro puro, labrado de una manera admirable, y vi que la hoja era de un acero finísimo.
Su duda respecto del versículo, consistía en que según él sabía, no existían espadas de acero para el tiempo al cual refiere el Libro de Mormón (600 a. C.), por lo tanto le resultaba imposible creer en su autenticidad como la palabra de Dios.
Lo cierto es que el Libro de Mormón así como la Biblia no pretenden ser libros de ciencia, historia o tecnología, sino la palabra, la voluntad y la voz de Dios para sus hijos. Así es como muchos datos no son detallados sino solo referidos, la ciencia y el conocimiento del hombre algún día lograrán explicarlos, no tengo duda de ello. Mientras tanto es la Fe la que nos mueve a creer en la palabra de Dios escrita.
Referente al tema, existen algunos datos que seria interesante compartir, de modo que aunque mi Fe en el Libro de Mormón no se basa en ellos, creo que seria útil comentarlos.
Algunos datos interesantes
Quizás deberíamos comenzar analizando nuevamente el versículo en cuestión:
Y percibiendo la espada, la saqué de la vaina; y el puño era de oro fino, labrado de una manera admirable, y vi que la hoja era de un acero finísimo. (1 Nefi14:9)
El mismo versículo nos da algunos datos. El primero de ellos es la descripción en sí, pues la descripción es hecha en términos, como si se tratara no de una espada sino de una joya, y quizás eso se deba a que no era un objeto muy común en la época, pues la habilidad de acerar los metales era un arte muy apreciado, lo cual no quiere decir que el acero fuera extensamente usado y/o comúnmente disponible.
Esa es la razón por la que no se han encontrado en abundancia espadas similares (aceradas). Sin embargo existe evidencia de que para la época ya se conocía el proceso del acerado. Ahora debe de entenderse que cuando hablamos de acero, podríamos hablar de diversos tipos y calidades de acero. Dependiendo lógicamente de la técnica usada para el siglo VII antes de Cristo, los herreros aceraban sus herramientas de hierro a través de la técnica de enfriamiento; técnica no muy avanzada pero efectiva y útil para el momento. Ahora veamos algunas evidencias del uso del acero para la época de la descripción de Nefi.
Como primer ejemplo tenemos la espada de acero con empuñadura de oro similar a la descrita por Nefi, encontrada en la tumba de Tutankamón , el cual murió en el año 1325 antes de Cristo , más de 700 años antes de que Nefi viera la espada de Laban . (Para más información podemos encontrar en los “Aceros de Damasco”escrito por Oleg D. Serví y Jeffrey Wadsworth)
Lamentablemente, el tiempo y la corrosión hace mas difícil la conservación de la evidencia de espadas de acero, sin embargo la espada de Tutankamon no es la única evidencia. Otra espada fue encontrada más recientemente en una excavación en Vered, Jericó. Esta espada tiene 3 pies de largo y alrededor de 3 pulgadas de ancho, con un mango de bronce y una agarradera de madera. La época de donde proviene esta espada se piensa que es de 700 años antes de Cristo. Este hallazgo prueba que las espadas de hierro y de gran tamaño se conocían para los días de Nefi. (Ver “Aceros de Damasco”)
Otro hallazgo se ha dado en Chipre, donde se encontró un cuchillo de hierro carburizado que data del siglo XII antes de Cristo. El cuchillo en mención muestra evidencias de haber sido templado. (Ver en “¿Como la edad de hierro comenzó?” Octubre de 1977 escrito por Robert Madin)
Lo cierto es que ya es más evidente para muchos investigadores, que los herreros del oriente de donde vino la familia de Lehí, aceraban el hierro intencionalmente.
Finalmente, podemos mencionar el hallazgo de 3 cabezas de flechas de bronce las cuales se cree, son del año un décimo antes de Cristo. Estas flechas son particularmente importantes para el tema, debido a que llevan inscripciones, las cuales según los investigadores fueron hechas con instrumentos de acero. La fecha para este hallazgo en Israel es de 1000 años antes de Cristo. (Ver Biblical Archaeology Review por P. Kyle McCarter edición Mayo / junio 1999)
Como vemos el relato de Nefi en el Libro de Mormón, tiene suficiente evidencia para pensar seriamente en su veracidad.
Editado de un articulo escrito por Edgar Zegarra