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En poco más de tres años, El Código Da Vinci se ha convertido en la novela para adultos más exitosa de todos los tiempos, además de ser el tema de intenso debate sobre los cristianos, porque su afirmación radical socava las bases del cristianismo. ¿Por qué hay tanto alboroto por una obra de ficcióm?
By James A. Beverley
¿Por qué hay tanto alboroto por una obra de ficción? La respuesta se halla en una página en la que el autor Dan Brown afirma que "todas las descripciones de obras, arquitectura, documentos y rituales secretos en esta novela son certeras".
En realidad, la novela es un modelo de inexactitud en casi todo tema que toca. Los críticos han notado los errores en los cálculos matemáticos, la geografía francesa y hasta en el plano del museo de Louvre. Más importante aún, la nota discordante de Brown acerca de Jesús, la Biblia, las sociedades secretas y el ritual sexual se basan en una investigación superficial y negligente. No obstante, debido a la popularidad de la novela y la asombrosa bravuconería en su tono, es necesario proporcionar para los cristianos una crítica de sus errores garrafales. He aquí 20 de ellos:
1. El emperador romano Constantino inventó la Biblia en el siglo IV. El código Da Vinci informa que "Constantino encargó y financió una nueva Biblia", una que no incluyera los textos gnósticos que humanizaban a Jesús, pero que sí incluyera el Evangelio tradicional que hizo de Jesús una especie de dios.
De hecho, Constantino no tuvo nada que ver con la creación del canon cristiano. Ni siquiera hacen mención de él en el Cambridge History of the Bible estándar. Los cuatro Evangelios cristianos fueron reconocidos por todos los cristianos unos 150 años antes de Constantino.
2. Los pergaminos del Mar Muerto y los evangelios gnósticos son los registros cristianos. Los pergaminos del Mar Muerto se descubrieron en 1947, y datan del año 250 antes de Cristo a 100 después de Cristo. Sin embargo, esos documentos prácticamente no tienen nada que ver con la cristiandad, pero sí con varios grupos judíos, rituales e ideas antes y durante la época de Cristo.
Los evangelios gnósticos ofrecen una versión torcida y herética de la fe cristiana, pero no salieron a la luz hasta cerca de un siglo o más, después que los cuatro Evangelios tradicionales se completaron. Los registros cristianos más recientes son los escritos del Nuevo Testamento.
3. Los evangelios gnósticos representan un panorama positivo de las féminas. Dicen que los textos gnósticos brindan la imagen humana y sexual de Jesús, quien acogió a la fémina sagrada (María Magdalena). En la actualidad, el Jesús presentado en el material gnóstico suele ser extraño, y la ideología esencial tiende a ser radicalmente antifemenina.
Tome en consideración el siguiente pasaje del Evangelio de Tomás: "Simón Pedro les dijo: 'Haz que María nos abandone, porque las féminas no merecen vivir'. Jesús respondió: 'Miren, la guiaré para que sea hombre, y así ella también se convierta en un espíritu viviente semejante a ustedes que son hombres. Pues cada mujer que se vuelva hombre, podrá entrar en el reino del cielo'".
4. Los cristianos primitivos no creyeron que Jesús era el Hijo de Dios. Esta es una extraña afirmación, pues surge de la ignorancia malintencionada o la ceguera de lo obvio. Después de 2,000 años, la gente continúa con el debate de si Jesús es el Hijo de Dios.
Sin embargo, lo que nunca ha sido tema de duda es que los cristianos primitivos confesaron que Jesús es el Hijo de Dios, tal como lo señalan las siguientes Escrituras: "Respondiendo Simón Pedro, dijo: 'Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente' (Mateo 16:16); Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo" (Gálatas 4:4).
5. El Concilio de Nicea (325 después de Cristo) inventó la divinidad de Jesús. Contrario a lo que afirma Brown, el famoso concilio de la iglesia se reunió para aclarar el hecho de la divinidad de Jesús, no para crearla. Existen miles de referencias acerca de la divinidad de Jesús en la literatura cristiana y la arqueología anterior al Concilio de Nicea. Eso incluye los cientos de afirmaciones en el Nuevo Testamento y los testimonios de los líderes de la iglesia primitiva a través del segundo y el tercer siglo.
6. ¿Jesús era realmente un pagano o un brujo? Ninguna referencia estándar de obras de brujería jamás incluyó a Jesús como un brujo o pagano. La novela intenta discutir que Jesús era una copia de una deidad pagana de la antigüedad. Esa imagen viene del hecho de ignorar por completo el contexto judío de la vida y las enseñanzas de Jesús. Si Jesús hubiese sido un pagano o brujo, los líderes judíos en su contra habrían notado sus inclinaciones.
7. Jesús estaba casado con María Magdalena. La novela afirma que existen "un sinnúmero de referencias" en la historia antigua sobre la unión de Jesús y María Magdalena, y que los historiadores "han explorado el tema ad nauseum". Primero, no hay nada en el Nuevo Testamento ni en ningún otro material del siglo I que trate sobre tal matrimonio. Segundo, no hay mención explícita alguna del supuesto matrimonio en el material gnóstico del siglo II y III. Lo único que hay en el material gnóstico es la referencia de María como la "acompañante" de Jesús. Sin embargo, esa palabra no suele significar esposa o mujer.
8. Jesús y María procrearon una hija llamada Sara. La novela afirma que María se hallaba embarazada al momento de Jesús morir. José de Arimatea, su tío, la ayudó a mudarse a Francia. Allí dio a luz a la niña, y le dio el nombre de Sara. María y Sara hallaron refugio en la comunidad judía de Francia. Hemos escuchado que "un sinnúmero de estudiosos sobre esa era sostiene que hay crónicas de los días de María Magdalena en Francia".
Eso no es nada más que basura histórica hecha popular en 1982 por la candente obra Holy Blood, Holy Grail. No existe ningún documento antiguo que avale ninguna de esas afirmaciones, y ningún estudioso de esa época hizo crónicas de los supuestos eventos. Dan Brown no puede producir ni un simple documento de la antigüedad que pruebe tales afirmaciones extrañas.
9. Hubo una campaña de difamación contra María Magdalena en la tradición católica. María Magdalena recibe una atención significativa en la Biblia y la tradición católica. De hecho, es vista como una santa, y su día festivo se celebra el 22 de julio. Su estatus como discípula muy cercana a Jesús se señala por ella ser una de las primeras personas en testificar haber visto a Jesús resuscitado. La opinión equívoca de que ella fue prostituta no surgió hasta el año 591 después de Cristo, cuando el Papa Gregorio I confundió a María Magdalena con una prostituta mencionada en Lucas 7:36-50.
10. Una sociedad secreta llamada Priorato de Sion comenzó en el año 1099, y había protegido la osamenta de María Magdalena y los documentos sobre la genealogía y parentescos de Jesús. Ese es uno de los más grandes errores presentados en El código Da Vinci. De hecho, el Priorato de Sion se había iniciado en Francia el 7 de mayo de 1956, por un artista estafador llamado Pierre Plantard (1920-2000). El Priorato fue primero una organización cívica. En la década de 1960, Plantard creó la mitología de una sociedad secreta dirigida por figuras como Isaac Newton y Leonardo Da Vinci.
11. Los documentos antiguos sobre el Priorato se descubrieron en la Biblioteca Nacional de París en 1975. La novela se refiere a los supuestos pergaminos como Les Dossier Secrets (Los expedientes secretos). Esos documentos no son antiguos, pero sí son falsificaciones hechas por Philippe de Chérisey (1925-1985), un conspirador junto con Plantard. La biblioteca francesa no descubrió dichos documentos en 1975, pero Plantard los colocó allí en 1967. Tanto Chérisey como Plantard confesaron la broma de mal gusto que hicieron antes de morir. De hecho, Plantard fue obligado a confesar el fraude ante el juez Thierry Jean-Pierre en un tribunal francés en septiembre de 1993.
12. Existen unas listas históricas de "Los Grandes Maestros" del Priorato de Sion. De hecho, cuando Plantard inventó el Priorato de Sion, copió su lista de "Grandes Maestros" de una supuesta lista de líderes de la sociedad secreta denominada como la Antigua y Mística Orden Rosae Cruci, fundada en América en 1915.
13. El Santo Grial no es la copa de "La última cena", sino la osamenta de María Magdalena. La novela sostiene que "la búsqueda del Santo Grial es literalmente la búsqueda para arrodillarse ante los huesos de María Magdalena. Un viaje para orar a los pies de la marginada, la perdida fémina sagrada".
La leyenda del Santo Grial comenzó cerca del año 1180 después de Cristo, y continuó a lo largo del siglo XIX. Nunca incluyó las afirmaciones sobre los huesos de María Magdalena. ¿No resulta curioso el hecho de que ningún miembro del Priorato de Sion se haya sentido tentado de revelar el lugar donde se hallaba la osamenta de María Magdalena?
14. Los Caballeros Templarios velaron la osamenta perteneciente a María Magdalena y cuatro enormes baúles de documentos antiguos sobre la genealogía de Jesucristo y los reyes franceses que descendieron de Él. Los Caballeros Templarios es una orden religiosa militar que se fundó a principios del siglo XII. Hughes de Payens, un caballero francés, dirigió ocho camaradas en la campaña para proteger a los peregrinos camino a Tierra Santa.
En el material histórico, nunca se ha discutido sobre los Templarios y la protección que le brindaron a María Magdalena o los documentos sobre los reyes franceses. Esas afirmaciones son inventos de Pierre Plantard, quien declaró, en un momento dado, que él descendía de Jesús y era el heredero adecuado al trono francés.
15. Leonardo Da Vinci formó parte una vez de los Grandes Maestros del Priorato de Sion. El Priorato comenzó 437 años después de la muerte de Da Vinci. Ni aún los expertos en la vida y obra de Da Vinci en el mundo han avalado la idea de que el artista haya dirigido alguna vez un culto sexual pagano. James Beck, de la Universidad de Columbia, le llama a eso algo "totalmente sin sentido". Los expertos sobre Da Vinci se han reunido en conferencias especiales con el fin de desacreditar las falsas afirmaciones de la novela sobre el afamado artista.
16. Leonardo Da Vinci colocó la figura de María Magdalena al lado de Jesús en su famoso cuadro de "La última cena". La novela sostiene de una forma muy confidencial que la persona que aparece al lado de Jesús en el cuadro de Da Vinci de "La última cena", "llevaba una abundante cabellera roja, delicadas manos entrecruzadas y un poco de busto. Sin duda, se percibía que era una fémina".
En la época de Leonardo, todos pensaban que esa persona era Juan, el discípulo amado. Los expertos del arte renacentista siempre han notado que a Juan lo pintaban de una manera afeminada. La intención del cuadro no era revelar la identidad de una mujer, sino la tensión creada entre los apóstoles después de que Jesús les dijo: "Uno de ustedes me traicionará".
17. La iglesia católica mató a cinco millones de mujeres durante la Santa Inquisición. Las mujeres tildadas como brujas eran de pensamiento liberal, estudiosas, sacerdotisas, gitanas, amantes de la naturaleza, místicas y parteras. Primero, tanto hombres como mujeres fueron acusados de ser brujos. Segundo, las mujeres víctimas eran generalmente mayores y no solían pertener a ninguna clase social ni profesión específica. Tercero, las muertes no llegaron a un total de 100,000 (contando ambos sexos). Lo más importante aún, la inquisición surgió de la creencia de que ciertos hombres y mujeres adoraban a Satanás y realizaban actos diabólicos.
18. François Mitterand, el ex presidente francés, ordenó 666 paneles de cristal para la pirámide en la entrada del museo de Louvre. La novela adopta un falso rumor que circuló en la sociedad francesa hace dos décadas. El ex presidente Mitterand no ordenó 666 paneles de cristal para la pirámide del museo. De hecho, la oficina de relaciones públicas del museo de Louvre informa que la pirámide tiene 673 paneles de cristal.
19. La tradición de los cristianos y judíos primitivos involucraba rituales sexuales en la adoración. En todo el Nuevo Testamento o en la historia judía, no existe siquiera un indicio de que los ritos sexuales formasen parte de la adoración en el templo. Los hombres judíos no se comprometían sexualmente con las sacerdotisas en el templo. La palabra "sacerdotisa" ni siquiera se usa en el Viejo Testamento.
En la novela, Jesús y María Magdalena se presentan como los participantes ideales del rito sexual del cristianismo primitivo. Esa disparatada afirmación no tiene bases en la historia, ni tampoco en términos de la tradición cristiana primitiva o en las referencia a los documentos gnósticos.
20. La verdadera adoración con lleva un ritual sexual. El código Da Vinci afirma que "históricamente, el sostener relaciones sexuales es un acto a través del cual el hombre y la mujer experimentan a Dios", y que "por tener comunión con la mujer, el hombre puede lograr un momento climático cuando su mente queda en blanco por completo y le es posible ver a Dios". La novela hasta discute, contra todas las pruebas, que ese rito sexual pagano antiguo lo practicaban los judíos en el templo y los cristianos primitivos.
Esta obra hará mucho daño a todos los inocentes que buscan de la fe y siguen la aprobación del rito sexual como un camino a Dios. Brown seguramente miente en su retórica sobre el sexo en la adoración. Es verdaderamente imposible imaginar que él se crea la ideología de su propia novela. ¿Acaso estaría dispuesto a participar en ese ritual que defiende su novela? ¿Le recomendaría Brown ese rito de antaño a su esposa, familia y amistades?
Tanto en el libro como en la película, El código Da Vinci representa una amenaza para los cristianos, al igual que una oportunidad. Su peligro estriba en las falsas afirmaciones que socavan las enseñanzas básicas del evangelio. A su vez, la novela y la película crean una oportunidad sin precedentes para los creyentes que testifican sobre lo fidedigna que es la Biblia y sus mensajes, pues el Hijo de Dios se hizo carne, murió en la cruz y resucitó para salvarnos del pecado.
James A. Beverley es el director asociado del Institute for the Study of American Religion en Santa Fe, California. Además, es profesor de teología y ética en Toronto, Canadá.
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Este extraordinario DVD contiene las reflexiones e ideas de 32 estudiosos del Libro de Mormón. Aunque no representan la opinión oficial de la Iglesia es una gran ayuda para la comprensión de este texto sagrado. En el podemos encontrar una descripción de la tierra de Mormón, la historia religiosa, la cultura, y las tradiciones, creando un mosaico fascinante. La deslumbrante belleza de las imágenes filmadas en Guatemala y Mexico combinado con el arte de Joseph Brickey iluminan el escenario en el que se desarrolla la historia del del Libro de Mormón.Gracias a nuestros amigos de infosud podemos disfrutar de algunas partes de este maravilloso documental.
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por John A. Tvedtnes Traducido por María Estrella La Font Díaz
Uno de los propósitos del Libro de Mormón es prestar apoyo a la Biblia. Unos cuatro siglos después de la visita de Jesucristo a los nefitas en el Nuevo Mundo, Mormón escribió: "Porque he aquí, se escriben éstos [estos anales, es decir, el Libro de Mormón] con el fin de que creáis en aquéllos [aquellos anales, es decir, la Biblia]; y si creéis en aquéllos, también creeréis en éstos [...]" (Mormón 7: 9).
En el presente artículo examinaremos algunas de las formas en que el Libro de Mormón nos ayuda a entender la Biblia.
Jesús es el Hijo de Dios La primera forma en que el Libro de Mormón apoya a la Biblia es testificando que la declaración que se halla en la misma de que Jesús es el Hijo de Dios y el Salvador del mundo es correcta. Nefi, quien había llegado de Jerusalén a las Américas seis siglos antes de Cristo, escribió que "según las palabras de los profetas, el Mesías viene seiscientos años a partir de la ocasión en que mi padre salió de Jerusalén; y según las palabras de los profetas, y también la palabra del ángel de Dios, su nombre será Jesucristo, el Hijo de Dios" (2 Nefi 25: 19). Más de cuatro siglos después, uno de los descendientes de Nefi, un rey llamado Benjamín, profetizó en cuanto a la venida del Salvador: "Y se llamará Jesucristo, el Hijo de Dios, el Padre del cielo y de la tierra, el Creador de todas las cosas desde el principio; y su madre se llamará María" (Mosíah 3: 8). Alma, un profeta de la siguiente generación, también declaró que "el Hijo de Dios viene sobre la faz de la tierra. Y he aquí, nacerá de María, en Jerusalén, que es la tierra de nuestros antepasados, y siendo ella virgen, un vaso precioso y escogido, a quien se hará sombra y concebirá por el poder del Espíritu Santo, dará a luz un hijo, sí, aun el Hijo de Dios" (Alma 7: 9-10). Cuatro siglos después que Cristo viniera a enseñar a los nefitas, Mormón escribió: "Sabed que debéis llegar al conocimiento de vuestros padres, y a arrepentiros de todos vuestros pecados e iniquidades, y creer en Jesucristo, que él es el Hijo de Dios" (Mormón 7: 5).
El Libro de Mormón deja claro que la profecía del siervo de Dios, que se encuentra en Isaías 53, se refiere a Jesucristo (ver Mosíah 14-15). También nos dice que cuando Abraham fue "obediente a los mandamientos de Dios al ofrecer a su hijo Isaac", esto era "una semejanza de Dios y de su Hijo Unigénito" (Jacob 4: 5).
Profetas que no se mencionan en la Biblia El profeta Helamán, del Libro de Mormón, escribió que "todos los santos profetas" de los tiempos antiguos habían testificado que Cristo vendría (Helamán 8: 16). Menciona a los profetas bíblicos Abraham, Moisés, Isaías y Jeremías, y también a otros profetas llamados Zenós, Zenoc, Neum (Helamán 8: 17-20). Hay varios pasajes en la Biblia que mencionan a profetas cuyos escritos se perdieron en la antigüedad (1 Crónicas 29: 29; 2 Crónicas 9: 29; 12: 15; 13: 22; 20: 34; 26: 22; 33: 18-19). Gracias al Libro de Mormón, sabemos que hubo otros profetas cuyos escritos ya no existen. Esto concuerda con lo que dicen algunos de los primeros Padres de la Iglesia de los primeros siglos después de Cristo, tales como Eusebio, Agustín, Irineo, Clemente de Alejandría y Justino Mártir, quienes a veces citaron libros proféticos que ya no aparecen en nuestra Biblia moderna.
Las "otras ovejas" de Jesús Mientras se encontraba en Jerusalén, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo soy el buen pastor, y conozco a mis ovejas, y las mías me conocen" (Juan 10: 14). Asimismo declaró: "También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor" (Juan 10: 16). El Libro de Mormón nos informa que estas otras ovejas fueron los nefitas, cuyos antepasados habían llegado de Jerusalén seiscientos años antes de Cristo. Cuando se apareció a los nefitas tras su resurrección, Jesús les dijo: "Y de cierto os digo que vosotros sois aquellos de quienes dije: Tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo yo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño y un pastor" (3 Nefi 15: 21).
El Sermón del monte Uno de los sermones más conocidos de Cristo, el Sermón del monte, se encuentra en Mateo, capítulos 5-7. Según el Libro de Mormón, dio este mismo mensaje a los nefitas en el Nuevo Mundo, si bien con unos pocos cambios (ver 3 Nefi, capítulos 12-14). Estos cambios nos proporcionan una mejor comprensión del significado de sus enseñanzas. Uno de ellos se encuentra en las bienaventuranzas. En Mateo 5: 6, Cristo dice a sus discípulos: "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados". La versión del Libro de Mormón dice: "porque ellos serán llenos del Espíritu Santo".
Tras efectuar algunas advertencias sobre las tentaciones sexuales en Mateo 5: 27-28, los versículos 29-30 contienen unas declaraciones enigmáticas, según las que uno debe 'sacarse el ojo derecho' o 'cortarse la mano derecha' si le son ocasión de caer. Estas expresiones pueden haber sido idiomáticas o simbólicas y así haber tenido un sentido específico para los que escuchaban a Jesús, pero no son fácilmente inteligibles hoy en día. De manera similar, estas expresiones probablemente no habrían tenido mucho significado para los nefitas que vivían al otro lado del mundo. En el Libro de Mormón, Cristo dijo algo diferente: "He aquí, os doy el mandamiento de que no permitáis que ninguna de estas cosas [tentaciones] entre en vuestro corazón, porque mejor es que os privéis de estas cosas, tomando así vuestra cruz, que ser arrojados en el infierno" (3 Nefi 12: 29-30). Así, aprendemos que Cristo estaba enseñando que deberíamos resistir las malas tentaciones.
En Mateo 6: 25-34, Cristo manifiesta no estar preocupado por qué comer, qué vestir o dónde cobijarse. Éste es un consejo extraño para las madres y padres que tienen que cuidar no sólo de sí mismos, sino también de sus hijos. ¿Quería realmente el Salvador decir que no debemos salir a buscar trabajo y procurar por las necesidades de la vida? De nuevo, el Libro de Mormón clarifica esta situación al explicar que Jesús dirigió estas palabras en específico a un grupo selecto de doce discípulos, a quienes iba a enviar a predicar el evangelio (ver 3 Nefi 13: 25-54). A la luz de esto, es probable que las palabras del capítulo 6 de Mateo estuvieran sólo dirigidas a los doce apóstoles, no a todos los seguidores de Cristo. Era mientras viajaban al servicio de Dios cuando los doce no debían preocuparse por los asuntos mundanos, sino por edificar el reino de Dios1.
Textos de Isaías El Libro de Mormón contiene casi 500 versículos citados del profeta bíblico Isaías. Unos 70 de éstos son paráfrasis; del resto, la mitad coincide con el texto bíblico y la otra mitad contiene variantes. Mientras que algunas de estas diferencias son insignificantes, hay 234 que mejoran nuestra comprensión de la Biblia. Muchas de éstas encuentran apoyo en diversos manuscritos hebreos de la Biblia (incluyendo los Rollos del Mar Muerto) o en traducciones muy tempranas de la misma, como es el caso de la Septuaginta, que es una versión en griego del Antiguo Testamento elaborada en el siglo II antes de Cristo.
Por ejemplo, Isaías 2: 16 contiene las palabras "y sobre todas las naves de Tarsis", mientras que el Libro de Mormón, al citar este pasaje, dice "y sobre todos los barcos del mar, y sobre toda nave de Tarsis" (2 Nefi 12: 16). La porción adicional no se encuentra en el texto hebreo de Isaías. Pero en la Septuaginta leemos: "y sobre todo barco del mar" en vez de "y sobre todas las naves de Tarsis". El Libro de Mormón preserva la lectura tanto del texto hebreo como del griego, lo que sugiere que el hebreo podría haber perdido una porción mientras que el griego habría perdido la otra. Las dos juntas forman un paralelismo, figura poética que abunda en la Biblia y, de forma muy especial, en los escritos del profeta Isaías.
Cuando en 2 Nefi 23: 22 se cita Isaías 12: 22, añade la siguiente frase al final del versículo: "Pues la destruiré prestamente; sí, porque tendré compasión de mi pueblo, mas los impíos perecerán". Las diferentes versiones prestan parcialmente apoyo a la adición del Libro de Mormón. La Septuaginta añade "será hecho rápidamente, y no con retraso", mientras que uno de los Rollos del Mar Muerto (1QIsa) añade "más (todavía, aún)". Es posible que esta pérdida en el texto hebreo común se produjera debido a un proceso que se conoce como haplografía. El trozo que se añade en el pasaje del Libro de Mormón probablemente comenzaba con la palabra hebrea KY, "pues", que casualmente es la palabra con la que se inicia el siguiente versículo (Isaías 14: 1 = 2 Nefi 24: 1). Es evidente que alguno de los primeros copistas del texto en hebreo saltó inadvertidamente con la vista de la primera aparición de esta palabra a la segunda, omitiendo así todo el pasaje, que sí que se mantuvo en la versión del Libro de Mormón. Además, Isaías 14: 1 no constituye una continuación lógica de Isaías 13: 22, a no ser que intervenga el trozo añadido por el Libro de Mormón, que introduce el tema de la misericordia de Dios hacia Israel.
Hay otros muchos ejemplos de variantes de este tipo en el texto de Isaías que se clarifican por medio de las citas de Isaías del Libro de Mormón, pero éstos serán suficientes para demostrar que a veces se puede usar un texto antiguo de escritura para ayudar a comprender otro texto2.
Leyes mayores y menores El apóstol Pablo escribió a los Gálatas: "Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa" (Gálatas 3: 19). Esto sugiere que la ley de Moisés fue superpuesta por encima de algo distinto que los israelitas habían recibido de Dios, probablemente algo que era parte de una ley mayor. Debido a que los diez mandamientos se citan con autoridad como la palabra de Dios en el Antiguo y el Nuevo Testamento, así como en el Libro de Mormón, deben ser parte de la ley mayor que permaneció incluso bajo el convenio hecho en Sinaí. Por tanto, no constituirían parte del "acta de los decretos", que, como dijo Pablo, Cristo quitó "de en medio [...] clavándola en la cruz" (Colosenses 2: 14).
Cristo dijo a los nefitas: "en mí se ha cumplido la ley de Moisés" (3 Nefi 9: 17; véase también 3 Nefi 12: 18-19, 46; 15: 4-5, 8). Pero, al parecer, estaba sugiriendo que sólo se había cumplido la parte menor de dicha ley cuando dijo: "He aquí, tenéis los mandamientos ante vosotros, y la ley se ha cumplido" (3 Nefi 12: 19). El profeta Abinadí, del Libro de Mormón, si bien señaló que la salvación no viene por la ley de Moisés, no obstante, indicó que era importante guardar los mandamientos que eran parte de dicha ley (Mosíah 12: 31-33; 13: 27-30; ver también Alma 25: 16).
Para entender esta cuestión, debemos señalar que la ley de Moisés comprendía tres divisiones: los mandamientos (que a veces se denominaban "ley" o "testimonios"), los estatutos (que a veces se denominaban "ordenanzas"), y los juicios3. Estas mismas tres divisiones de la ley aparecen en el Libro de Mormón, donde en ocasiones se utiliza la palabra "prácticas" por "juicios"4. Gracias a algunos pasajes del Libro de Mormón (Alma 30:3; 2 Nefi 25: 24-25, 30; 4 Nefi 1:12), sabemos que eran los estatutos y juicios (u ordenanzas y prácticas) los que iban a ser eliminados con Cristo, mientras que los mandamientos permanecerían como parte de la ley mayor que Cristo reveló durante su ministerio. Así, el Libro de Mormón explica qué parte de la ley de Moisés es la que se añadió, como dice Pablo, a causa de que los israelitas pecaron.
Conclusiones A partir de las cuestiones que hemos tratado, puede verse que el Libro de Mormón presta apoyo a la Biblia y nos ayuda a entender algunos pasajes difíciles de ésta. Debido a la brevedad de este artículo, sólo hemos podido prestar atención a unos pocos de dichos pasajes.
El Libro de Mormón también señala que la Biblia no es el único volumen de escrituras inspirado por Dios. A través del profeta Nefi, el Señor nos habló en estos últimos días: "Así que no por tener una Biblia, debéis suponer que contiene todas mis palabras; ni tampoco debéis suponer que no he hecho escribir otras más" (2 Nefi 29: 10). El Libro de Mormón es uno de los otros libros que Dios nos ha dado para ayudarnos a entender su voluntad.
Notas: 1.- Para un estudio exhaustivo de los sermones de Jesús en el Viejo y el Nuevo Mundo, véase John W. Welch, The Sermon at the Temple and the Sermon on the Mount (Salt Lake City: Deseret and Foundation for Ancient Research and Mormon Studies, 1990).
2.- Para un estudio extenso, véase John A. Tvedtnes, "Isaiah Variants in the Book of Mormon" (Provo, Utah: Foundation for Ancient Research and Mormon Studies; report No. TV-81, 1983). Para un artículo breve sobre el tema, véase John A. Tvedtnes, "Isaiah Variants in the Book of Mormon," en Monte S. Nyman (ed.), Isaiah and the Prophets (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young Univ., en cooperación con Bookcraft, Inc., Salt Lake City, 1984), 164-177.
3.- En la Biblia, véase Deuteronomio 4:1-2, 13-14; 5:28; 6:20; 26:17; 28:45; 2 Reyes 17:34, 37; 2 Crónicas 19:10; 29:19; 33:8; 34:31; Nehemías 9:13-14; 10:30; Jeremías 32:11.
4.-1 Nefi 17:22; 2 Nefi 5:10; 25:25, 30; Mosíah 6:6; Alma 8:17; 25:14-15; 31:9-10; 58:40; Helamán 3:20; 15:5; 4 Nefi 1:12.
Publicado en: http://farms.byu.edu/display.php?table=foreign_lang&id=3
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Este modelo del Templo de Nauvoo refleja la belleza del edificio original. |
Los estudiosos del mormonismo y de la francmasonería barajan la existencia de una supuesta relación entre los ritos masónicos y la ceremonia del templo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Si bien hay quienes argumentan que José Smith tomó elementos de la francmasonería para crear la ceremonia del templo, la investidura es más congruente con las Escrituras de los Santos de los Últimos Días (particularmente con los libros de Abraham y Moisés) y con los ritos de la antigüedad, que con la propia francmasonería. Para los Santos de los Últimos Días, las ordenanzas de la casa del Señor constituyen una restauración revelada de la antigua ceremonia del templo, y su relación con la francmasonería es casual. Ni ambas son antitéticas, ni suponen una amenaza la una para la otra. Además, ninguna de las dos instituciones desalienta el estudio de los antiguos orígenes de sus respectivas ceremonias.
En el mundo antiguo abundaban las ceremonias sagradas. Modificados con el paso del tiempo, estos ritos existieron en alguna de sus variantes entre los antiguos egipcios, los coptos, los cristianos, los israelitas y los masones, así como en las liturgias católica y protestante. Sus elementos más frecuentes comprenden la vestimenta de ropajes especiales, la presencia de un discurso ritualista, la dramatización de arquetipos, la comunicación de instrucciones y el empleo de gestos simbólicos. Un tema común a muchos de ellos (presente en el egipcio Libro de los Muertos, en los textos de las pirámides egipcias y en los círculos coptos de oración, por poner un ejemplo) es el trayecto del hombre por la vida y su intento, tras la muerte, de superar a los centinelas que guardan la entrada a la dicha eterna con los dioses. Aunque estas ceremonias varían sustancialmente, la presencia de importantes puntos comunes nos alerta de la posibilidad de una remota fuente común.
Por ejemplo, los textos de las pirámides egipcias abordan seis temas principales: 1) la existencia de un primigenio texto escrito que da origen a los ritos; 2) la purificación (que incluye la unción, la catarsis o purificación propiamente dicha y la vestimenta de determinadas ropas); 3) la creación (textos de la resurrección y el despertar); 4) el jardín o huerto (con motivos arbóreos y alimentos rituales); 5) el viaje (protección, un barquero y los textos de Osiris); y 6) la ascensión (con la victoria, la coronación, la aceptación en una sociedad celestial y los textos de Horus). Al igual que en estas antiguas ceremonias, la investidura del templo realiza incursiones alegóricas en estos temas no como la imagen de una realidad inmediata, sino a través de un modelo que establece el patrón de la vida humana en esta tierra y el plan divino del que forma parte.
Las ceremonias masónicas también son alegóricas; muestran estadios de la vida (la juventud, la madurez y la senectud), cada uno con las cargas y los retos que le son propios, a los que siguen la muerte y la tan ansiada inmortalidad. No hay un acuerdo general respecto al nacimiento de la francmasonería. Algunos historiadores remontan el origen de la orden a Salomón, Enoc o incluso Adán, mientras que otros argumentan que si bien el simbolismo masónico puede ser antiguo, como institución surge en la Edad Media o incluso después.
Aun cuando en esta dispensación la investidura data de la época de Kirtland y Nauvoo, los Santos de los Últimos Días creen que las ordenanzas del templo son tan antiguas como el hombre y que los principios básicos del Evangelio de Jesucristo, incluidos sus ritos y enseñanzas, le fueron revelados a Adán. Los principios y las ordenanzas de salvación se revelaron posteriormente a Set, Noé, Melquisedec y a todo profeta a quien se confirió el sacerdocio, incluido Pedro. Los Santos de los Últimos Días creen que las ordenanzas efectuadas actualmente en los templos son réplicas de los ritos que formaron parte de las enseñanzas de Dios desde el principio.
El profeta José Smith sugirió que la investidura y la francmasonería compartían la misma fuente. Por eso, algunos masones de Nauvoo creían que la investidura era la restauración de un ritual preservado de modo imperfecto en la francmasonería y consideraban a José Smith como el maestro de los principios subyacentes y del simbolismo alegórico (Correspondencia de Heber C. Kimball con Parley P. Pratt, 17 de junio de 1842, Archivos de la Iglesia). La filosofía y las doctrinas principales de la francmasonería no resultan fundamentalmente incompatibles con las enseñanzas, la teología y las doctrinas de los Santos de los Últimos Días, puesto que ambas resaltan la moralidad, el sacrificio, la consagración y el servicio, y también ambas condenan el egoísmo, el pecado y la codicia. Es más, el objeto del ritual masón es instruir, es decir, brindar la verdad al hombre a fin de que pueda seguirla.
Las semejanzas en ambos rituales se limitan a un pequeño número de acciones y palabras; de hecho, hay quienes encuentran más similitudes entre la investidura y los textos de las pirámides o los documentos coptos, que entre ésta y la francmasonería. Incluso allí donde ambos ritos confluyen en su simbolismo, difieren en la esencia de su significado. Además de los temas de la creación y la vida, ambas ceremonias coinciden en invitar a los participantes a concertar convenios. Sin embargo, sólo la investidura vincula los convenios con bendiciones eternas y con Jesucristo. La ceremonia masónica no resalta el sacerdocio ni la necesidad de estar comisionado por Dios para representarle. La activa participación de Dios en el mundo y en la vida de los hombres es un tema característico del templo. Si bien los masones creen en un Dios indefinido e impersonal, todo elemento de la investidura procede de Él y regresa a Él, un ser real que también es el Padre Eterno del hombre. La investidura centra su atención en las eternidades y la vida eterna, mientras que la francmasonería se ciñe a esta tierra y está impregnada de leyendas humanas y de la esperanza de un mundo mejor.
La francmasonería es una sociedad fraternal y en su ritual toda promesa, juramento y acuerdo se realiza entre sus miembros. En la investidura del templo, todos los convenios se efectúan entre la persona y Dios. En la francmasonería, los periodos de prueba, la graduación, las sanciones y las sentencias se deciden en consonancia con las reglas de la fraternidad o mediante el voto de sus miembros. En la investidura, Dios es el único juez. El rango y los ascensos tienen mucha importancia en la francmasonería, mientras que en los ritos del templo no hay distinciones: todos los participantes son iguales ante Dios. La batalla entre el bien y el mal, incluido el papel de Satanás, son esenciales para la investidura y tienen una representación gráfica en ella; sin embargo, su ausencia es notable en los ritos masónicos. Las ceremonias del templo resaltan la salvación de los muertos mediante el carácter vicario de sus ordenanzas, como el bautismo por los muertos, mientras que el ritual masónico está exento de representantes que obren a favor de las personas que han fallecido. La mujer participa en todos los aspectos de los ritos del templo, y si bien la francmasonería cuenta con participación femenina, su ritual prescinde de ella. La inclusión de la mujer en la investidura subraya si cabe la diferencia más explícita entre ambos ritos: el ritual del templo une a marido y mujer, así como a su descendencia, en familias eternas. El sellamiento del templo estaría completamente fuera de lugar en el contexto de las ceremonias masónicas.
Por ello, los Santos de los Últimos Días consideran que las ordenanzas de sus templos son fundamentalmente diferentes de los ritos masónicos y consideran que las semejanzas entre ambas ceremonias son los vestigios de un antiquísimo original.
KENNETH W. GODFREY Historiador, escritor y columnista SUD
Bibliografía
IVINS, Anthony W. The Relationship of "Mormonism" and Freemasonry. Salt Lake City, 1934.
MADSEN, Truman G., ed. The Temple in Antiquity. Provo, Utah, 1984.
NIBLEY, Hugh W. The Message of the Joseph Smith Papyri: An Egyptian Endowment. Salt Lake City, 1975.
PACKER, Boyd K. The Holy Temple. Salt Lake City, 1980.
SHEPHERD, Silas H.; Lionel Vibert; and Roscoe Pound, eds. Little Masonic Library, 5 vols. Richmond, Va., 1977, esp. Mervin B. Hogan, "Mormonism and Freemasonry: The Illinois Episode," Vol. 2, pp. 267-326.
Puede ver aqui el original en ingles: http://ldsfaq.byu.edu/emmain.asp?number=86
Traduccido para Teáncum por Juan Piñeiro
Artículo extraido de la Encyclopedia of Mormonism, Edited by Daniel H. Ludlow (New York: Macmillan Publishing, 1992), 528-529. ( ver Encyclopedia of Mormonism )
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Aunque algunos arguyen que José Smith pudiera haber tomado prestados elementos de la Masonería en el desarrollo de la ceremonia del templo, los santos de los últimos días creen que la investidura es una restauración revelada de una ceremonia antigua del templo. Las ordenanzas del templo son parte del evangelio de Jesuscristo y fueron reveladas a Adán y a cada profeta a quienes el sacerdocio fue dado, incluyendo el Apostol Pedro, y en épocas modernas, José Smith. Las semejanzas entre la masonería y la investidura se limitan a una proporción pequeña de acciones y de palabras, y aunque los dos rituales comparten simbolismo, el significado es diferente. En la masonería, todas las promesas se hacen entre los miembros; se es probado, calificado, y penalizando por parte de los miembros; la afiliación y el ascenso depende de los miembros; y creen en Dios como un ser indefinido e impersonal. En cambio, todo en la investifura SUD emana de o se dirige a un Dios personal que es el Padre Eterno del hombre; todos los convenios o promesas se hacen entre el individuo y Dios; los convenios se relacionan con Jesucristo y las bendiciones eternas; no hay promoción, todos son iguales ante Dios; la investidura hace énfasis en el sacerdocio y la salvación por los muertos a través de las ordenanzas del templo en forma vicaria; las mujeres participan en todos los aspectos de los rituales del templo; y los rituales del templo unen a esposos y esposas y sus hijos en familias eternas. los Santos de los Últimos Días ven sus ordenanzas del templo como fundamentalmente diferentes de los rituales Masonicos y de cualquier otros.
Tomado de ""Freemasonry and the Temple," in Encyclopedia of Mormonism, ed. Daniel H. Ludlow, 4 vols. (New York: Macmillan, 1992), 2:528–29.
Los extractos en este sitio han sido preparados por personal e internos de BYU Studies.
http://ldsfaq.byu.edu/view.asp?q=136
Traducción de Juan Javier Reta Némiga
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Selecciones de un articulo traducido por David Cañar. Correcciones menores por lualcaro |

Algunos críticos reclaman que José Smith copió mucha de la estructura y contenido del Libro de Mormón del libro de 1823 de Ethan Smith: View of The Hebrews
El libro de Ethan Smith propone que los indios Americanos son las tribus perdidas de Israel y contiene varios paralelismos aparentes con el Libro de Mormón. Estos paralelismos incluyen viajes largos por motivos religiosos, referencias a guerras, a escrituras, y trabajo de metalurgia; así como insinuaciones morales tales como la denuncia del orgullo. También, según The View of the Hebrews , los indios hablan de un "libro perdido" que ellos dejaron en Palestina. Pero estas similitudes son bastante vagas y generales. Un examen de las exposiciones de los 2 libros muestra que las similitudes son menores y que las diferencias son más que significativas. De hecho, el Libro de Mormón contradice a The View of the Hebrews en casi cada asunto importante que este último considera (quienes son los indios, cómo llegaron al nuevo mundo, cuando llegaron, qué nombres utilizan, cómo viven, etc., etc..)
De hecho, El Centro de Estudios Religiosos de la Universidad de Brigham Young ha publicado recientemente dicho libro "The View of The Hebrews", permitiendo a los Santos de los Ultimos Días y al resto del mundo que vean por sí mismos cuán improbable es que José Smith lo haya plagiado. ( ver reseña en: http://farms.byu.edu/display.php?id=247&table=review
"Quien se tome el tiempo de leer el a menudo citado libro de Ethan Smith y lo compare con el Libro de Mormón encontrará una experiencia maravillosa de fe. Esto es porque verdaderamente está claro que este Libro no puede ser la fuente del Libro de Mormón . Permítame explicarme. La tradición en la que Ethan Smith escribía está basada en trabajos de - como Richard Bushman nos ha recordado - eruditos ingleses quienes identificaban a los aborígenes australianos y americanos como judíos en una época tan temprana como el siglo XVI [Richard L. Bushman, José Smith y los Principios del mormonismo (Urbana: Universidad of Illinois Press, 1988), P. 136]. La idea alcanzó las costas americanas a mediados de 1640 cuando John Eliot, el famoso Puritano "Apóstol a los indios"; Daniel Gookin, Supervisor indio de la Colonia de la Bahía de Massachusetts; y otros Puritanos encontraron similitudes entre la cultura Algonquin y prácticas antiguas israelitas tanto así que se vieron obligados a modificar la opinión popular de entonces - de que los indios eran "Tártaros" gentiles del Asia – al sugerir que los indios eran descendientes de hebreos que habían llegado a América vía un paso en tierra procedentes de Asia y eran descendientes bastante probables de las tribus perdidas que habían venido por la misma ruta. Las generaciones subsiguientes discutieron y promovieron la idea hasta 1775, cuando James Adair desarrolló por completo su "Historia de los indios Americanos". Así que View of the Hebrews de Ethan Smith era sólo uno de varios libros y folletos escritos sobre el tema, tanto en Inglaterra como en América que siguieron la publicación del libro de Adair, todos los cuales se basaron en la contienda Puritana más temprana de que los indios eran descendientes de las tribus perdidas que habían venido a América del Asia vía un puente de tierra o, a lo más, "en canoas, o por otro vía" (P. 84) a través del Estrecho de Bering.
Un hecho importante a recordar es que muchas personas en los inicios de 1800 asumieron que los indios tuvieron alguna conexión con el viejo continente, y las teorías populares incluyeron su descendencia de las tribus perdidas de Israel. Por ejemplo, el Sacerdote Josiah escribió en 1833, "La opinión que los indios Americanos son los descendientes de las Diez Tribus perdidas, es ahora tan popular, y es generalmente creída" (citado por Hugh Nibley, El Profético Libro de Mormón, P. 195). José no tuvo necesidad de plagiar a Ethan Smith por esta causa, que es probablemente el paralelismo más "impresionante" entre los dos libros. La opinión de Ethan Smith, aunque desarrollada minuciosamente, no puede haber parecido excepcional ni digno de mención en su tiempo. De ahí que los críticos del Libro de Mormón en el siglo XIX no vieran causa para ligar el Libro de Mormón con View of the Hebrews - los paralelismos aparentes no son específicos, claros, ni excepcionales. Por lo que se sabe fue sólo alrededor de finales del siglo XIX, cuándo teorías más nuevas habían suplantado la especulación más temprana acerca del origen de los indios, ese libro de Ethan Smith , entonces, empezó a ser mencionado como una fuente posible para el Libro de Mormón. Hoy, puede parecer significativo que Ethan Smith propusiera un origen Israelita para los indios, pero este paralelismo aparentemente no pareció digna de mención para los críticos en los días tempranos de la Iglesia
Mientras que no hay evidencia de que José Smith haya visto una copia del trabajo de Ethan Smith, es todavía físicamente posible que él podría haber tenido una. Existen los reclamos aún oídos de que la familia de Oliver Cowdery tuvo una conexión con Ethan Smith. (Si Oliver supo de algo sobre el plagio implicado en el Libro de Mormón, es interesante que él nunca lo mencionó ni negó jamás su testimonio de la divinidad de ese libro, aún durante el tiempo cuando él tuvo diferencias amargas con José Smith y había dejado la Iglesia.) Si José utilizó realmente View of the Hebrews como su fuente primaria, entonces él debió haber asumido que era exacto y razonable. Si eso es el caso, uno esperaría que él hubiera dependido de ello para detalles importantes, en los temas, y conceptos. En vez de eso, encontramos que él contradice repetidas veces su contenido. Si José plagió a Ethan Smith, nosotros esperaríamos encontrar que los aspectos extraordinarios de View of the Hebrews - ideas, nombres, historias que no son encontradas tampoco en la Biblia ni en otras fuentes - hubieran sido incorporados en el Libro de Mormón, pero tales "huellas digitales" no se encuentran. No hay evidencia verdadera de que José haya dependido de aquel texto. De hecho, hay diferencias extremas entre los dos textos que desafía gravemente la hipótesis de que José Smith plagió a Ethan Smith. Consideren los anti-paralelismos siguientes notados por John Welch en su artículo "View of the Hebrews: An Unparallel" en Reexploring The Book of Mormón, Deseret Book, Salt Lake City, UT, 1992, págs. 83-87:
1. View of the Hebrews comienza con un capítulo sobre la destrucción de Jerusalén por los romanos. No dice nada, sin embargo, acerca de la destrucción en el día de Lehi por los babilónios como el Libro de Mormón.
2. Vew of the Hebrews habla de signos celestiales específicos que marcaron la destrucción romana de Jerusalén. El Libro de Mormón ignora estos detalles singulares y memorables.
3. El capítulo 2 lista muchas profecías acerca de la restauración de Israel, inclusive Deuteronomio 30; Isaías 11, 18, 60, 65; Jeremias 16, 23, 30-31, 35-37; Amos 9; Oseas y Joel. Estas escrituras son esenciales a la lógica y argumento de View of the Hebrews, todavía, con la única excepción de Isaias 11, no aparece ninguno de ellos en el Libro de Mormón.
4. El capítulo 3 es el capítulo más largo en View of the Hebrews. Produce numerosos " notables Hebraismos" como "prueba" que los indios Americanos son israelitas. Ninguno de estos puntos se encuentra en el Libro de Mormón, como uno esperaría si José Smith utilizaba View of the Hebrews para tratar de hacer su libro persuasivo. Por ejemplo, View of the Hebrews afirma repetidas veces que las Diez Tribus vinieron a América vía el Estrecho de Bering, que ellos cruzaron en "tierra seca." Según View of the Hebrews, esta opinión es indudable, sostenida por todas las autoridades. De allí, según este libro, los israelitas se esparcen de norte al este y entonces al sur en un fecha tardía. Estos son los puntos críticos de View of the Herbrews, desde que Amos 8:11-12 profetiza que los tribus irían del norte al este. Las migraciones de la población en el Libro de Mormón, sin embargo, siempre se mueven del sur al norte.
5. View of the Hebrews informa que los indios son israelitas porque ellos utilizan la palabra " Aleluya." Aquí está una de las pruebas favoritas de ese libro, una prueba excelsa de que los indios son israelitas. Mas la palabra nunca se utiliza en el Libro de Mormón. Además, una relación de treinta y cuatro palabras o fragmentos de sentencias utilizadas por los indios con equivalentes hebreos aparecen en View of the hebrews. Ningún lector del libro podría haber perdido este gráfico. ¡Si José Smith había querido componer los nombres para utilizarlos en el Libro de Mormón para justificar su reclamo de que él había encontrado en el hemisferio occidental auténticas palabras hebreas, él habría utilizado una lista ya hecha! Mas ninguna de estas treinta y cuatro palabras hebreas/indias (por ejemplo, Keah, Lani, Uwoh, Phale, Kurbet, etc.) tiene aún la más remota semejanza a cualquiera de las 175 palabras que aparecen por primera vez en el Libro de Mormón. [nota: Igualmente ninguno de los nombres creados por Spaulding, o dado por James Adair u otras fuentes modernas, son encontrados en el Libro de Mormón.]
6. View of the Hebrews dice que los indios son israelitas porque ellos llevan cajas pequeñas con ellos durante las batallas. Estas los deberán proteger contra heridas. ¡Esos son signos seguros, según el libro, de que los antepasados de los indios supieron del Arca del Convenio! ¡Cómo podría rechazar José Smith tal Hebraísmo notable y a menudo- atestiguado como esto? !Todavía en todas las escenas de batallas del Libro de Mormón, no hay una insinuación de cualquiera de tal arca, caja, ni bolsa que sirva como fetiche militar.
7. Según View of the Hebrews los indios son israelitas porque la tribu Mohawk era tenída en gran reverencia por las otras tribus, quiénes le pagaban tributos. Obviamente, para Ethan Smith, esto hace que los Mohawks sean vestigios de la tribu de Levi, la tribu de sacerdotes de Israel. Si José Smith creyó que los restos de tal tribu habían sobrevivido, él se olvidó de proporcionar esa información en el Libro de Mormón.
8. Según View of the Hebrews los indios son israelitas porque tenían un sacrificio diario de grasa en el fuego y pasaron su carne de venado por la llama, cortándolo en doce pedazos. Este gran indicio de "Israelitísmo" está también ausente del Libro de Mormón.
9. View of the Hebrews sostiene que los indios conocían un " Hebraísmo notable," llamado "colocando la mano en la boca, y la boca en el polvo." ¿Había creído José Smith esto, por qué el Libro de Mormón permanece silencioso en esta " señal segura del Hebraísmo"
10. Según View of the Hebrews, los indios perdieron rápidamente el conocimiento que ellos eran todos de la misma familia. El Libro de Mormón dice que esa familia y las afiliaciones tribales se mantuvieron por casi mil años.
11. View of the Hebrews reclama que los indios justos fueron activos "por mucho tiempo," hasta en tiempos recientes, y que su destrucción ocurrió acerca del año 1400 DC. Basando su convencimiento utilizando como evidencia los anillos de arboles de algunas de las fortificaciones de estas personas. El Libro de Mormón rechaza implícitamente esta noción informando que la destrucción de los Nefitas ocurrió en el siglo IV DC.
12. View of the Hebrews discute que los indios son israelitas porque ellos conocían las leyendas de Quetzalcoatl. ¡Pero la sorpresa aquí está en que View of the Hebrews demuestra más allá de toda duda que Quetzalcoatl no era Jesús - sino Moisés! ¿Quién podría ser este sino Moisés, el legislador antiguo de Israel? Quetzalcoatl era blanco, dio leyes, requirio sacrificios (la obediencia estricta), tuvo una serpiente con plumaje verde (bronceado, llameante – serpiente voladora en el desierto), orejas perforadas (como ciertos esclavos bajo la ley de Moisés), apaciguó la ira de Dios (por los sacrificios), se asoció con una gran hambre (en Egipto), habló de un volcán (Sinaí), anduvo descalzo (se quitó sus zapatos), desovó una edad dorada (siete años de abundancia en Egipto - que no tiene nada que ver con Moisés, por la manera), etc. Además el hecho que View of the Hebrews de la explicación de Quetzalcoatl como Moisés es contradictorio con el Libro de Mormón, ninguno de estos detalles asociados con Quetzalcoatl son incorporados en el registro de la visita de Cristo a la tierra de abundancia en 3er Nefi.
Ante estas importantísimas diferencias, las pocas y vagas similitudes palidecen.
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John L. Sorenson Provo, Utah: Maxwell Institute, . P. N/A
The views expressed in this article are the views of the author and do not represent the position of the Maxwell Institute, Brigham Young University, or The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints.
Traducido por Estrella Lafont y Francisco J. Ruiz de Mendoza
El Libro de Mormón identifica a Mulek como el único hijo del Rey Sedequías que escapó a la ejecución durante el asedio babilonio a Jerusalén (Omni 1: 15; Helamán 8: 21). Al igual que sucedió con los que se fueron con Lehi, Mulek y los suyos huyeron de Jerusalén y "la mano del Señor los condujo, a través de las grandes aguas" (Omni 1: 16). Más adelante, los descendientes del grupo se asentaron en la tierra de Zarahemla, donde fueron descubiertos por la gente de Mosíah y éste se convirtió en rey cuando los dos grupos se unieron políticamente en uno solo (Omni 1: 19).
Suponiendo que Mulek había sido hijo literal de Sedequías, algunos eruditos Santos de los Últimos Días han tratado de encontrar las razones por las que el nombre de Mulek no aparece en la Biblia y de averiguar cómo sobrevivió a las purgas de la nobleza efectuadas por Nabucodonosor (2 Reyes 25: 7; Jeremías 39: 6), así como por qué el pueblo de Zarahemla (descendientes del grupo de Mulek) permitió que un recién llegado, Mosíah, fuera su rey en vez de su dirigente del momento, Zarahemla, que descendía de Mulek (Mosíah 25: 2).1 Las pruebas más recientes nos presentan una nueva posibilidad muy interesante: Quizás Mulek no era "hijo de sangre" del rey Sedequías, sino "hijo" en algún otro sentido.
Una bulla (sello de arcilla) de Israel lleva el sello oficial del "hijo" del Rey Joacim, Yerahme'el. Un eminente erudito judío, Hershel Shanks, ha traducido así lo impreso en el sello: "Perteneciente a Yerahme'el 'hijo' del rey". En sus propias palabras, él mismo explica: "He puesto 'hijo' entre comillas porque no está claro si el término se refiere a un hijo biológico. Los eruditos sostienen tres opiniones distintas, por lo menos: (1) la palabra significa lo que dice; (2) 'hijo' se refiere a un oficial real sin parentesco sanguíneo con el rey; (3) 'hijo' se refiere a cualquier descendiente varón de la familia real".2
En la Biblia hay cinco personas a las que se denomina "hijo del rey", observa Shanks, de las que tres tienen funciones policiales o de seguridad. Este es el caso de lo que se nos dice en Jeremías 36: 26, donde el rey envía a Jerameel (Yerahme'el) a que arreste a Jeremías y a Baruc, su escriba. Sin embargo, no parece aceptable suponer que Jerameel era en realidad hijo del rey, debido a que el Rey Joacim tenía 30 años en aquel momento, por lo que era demasiado joven para tener un hijo adulto.3
A la luz de tal información, podemos reconsiderar Helamán 6: 10 y 8: 21, que presentan a Mulek como "hijo" de Sedequías. Si Mulek no era hijo literal del rey, se entiende mejor el hecho de que sobreviviera a pesar de la información que se encuentra en 2 Reyes 25: 7 de que los hijos de Sedequías (probablemente todos ellos) fueron asesinados: la información puede muy bien referirse a los "hijos de sangre".
Además, el hecho de que Mulek no fuera un heredero literal del trono judío nos puede ayudar a explicar por qué Zarahemla y su pueblo "numeroso en extremo" (Omni 1: 17) aceptó a Mosíah como rey, al parecer sin que se produjera ningún tipo de incidente o se lo cuestionaran. En términos de la tradición de los padres judíos del grupo de Mulek, Zarahemla, como descendiente del príncipe Mulek, debería haber sido acreedor del título de rey. Pero Mosíah, aunque no pertenecía al linaje real preferido, el de Judá, al menos poseía algunos indicativos de realeza de los que carecía Zarahemla. El hecho de que Mosíah tuviera en su poder reliquias nefitas de carácter sagrado -las planchas de Nefi, las planchas de bronce, la espada de Labán, la Liahona- y el impresionante hecho de que sabía leer y escribir pudieron haberle conferido un aura especial que le ayudaron a convencer al pueblo de su capacidad para gobernar como rey.
La aptitud de Mosíah para ser rey habría parecido aún más sólida si los "mulekitas" sabían que en el linaje de Zarahemla no había lazos fiables con la realeza judía. Por supuesto, con independencia de que Zarahemla pudiera reclamar su derecho al linaje real a través de Mulek o no, los mencionados indicativos de realeza de Mosíah le hicieron salir triunfante.
NOTAS 1. Estos temas vienen tratados en Sorenson, "The 'Mulekites'", BYU Studies 30/3 (1990): 6-22. Véase "New Information about Mulek, Son of the King", en Reexploring the Book of Mormon (1992), 142-44.
2. Hershel Shanks, Jerusalem: An Archelogical Biography (1995), 107-8.
3. Véase Anchor Bible Dictionary, s.v. "Jerhameel." Por John L. Sorenson.
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Por AllAboutMormons.com Webmaster - 30-11-2007
Muchas personas que están investigando la iglesia mormona encuentran propaganda anti-mormona. Contrario a lo que los anti-mormones quieren que creas, de hecho existe evidencia que apoya al Libro de Mormón. Como la Biblia, la evidencia del Libro de Mormón es circunstancial, no concluyente. No obstante, estas "pruebas" son muy convincentes.
Mientras que la evidencia es interesante, sería un error creer en el Libro de Mormón solo por prueba académica. La prueba académica es materia de constante revisión, pero un testimonio del Libro de Mormón dado por Dios no está sujeto a cambios.
Hay muchas pruebas de la autenticidad del Libro de Mormón. Aquí hay algunas:
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El Libro de Mormón describe los viajes de un hombre llamado Lehi y su familia de Jerusalén a las orillas del Mar Rojo. A pesar que el hecho que detalla a las arabias no estuvo disponible para José Smith, el Libro de Mormón cuenta con exactitud la geografía y la geología árabe.
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El camino tomado por Lehi en el Libro de Mormón corresponde a un camino principal en la antigua arabia.
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A pesar de que el material de hierro es raro en las arabias, el mineral está exactamente donde el Libro de Mormón indica.
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A pesar de que por años la gente creyó que no habían ríos que desembocaran al Mar Rojo, existe un río exactamente donde el Libro de Mormón indica.
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A pesar de que los mapas detallados de las arabias no estaban disponibles para José Smith, hay un sitio llamado "nehem" (que no es mencionado en la Biblia) en el mismo lugar donde el Libro de Mormón indica, y significa "duelo y consuelo", en perfecta armonía con la descripción dada en el Libro de Mormón.
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José Smith no fue el único quien vio las planchas de metal en cuales fue grabado el Libro de Mormón. Otros quince hombres también vieron las planchas y dieron una descripción de ellas. Sus testimonios pueden encontrarse en las copias modernas del Libro de Mormón.
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José Smith fue ridiculizado por años al decir que el registro del Libro de Mormón fue gravado en planchas de metal. Evidencias arqueológicas recientes han mostrado que el hacer registros en planchas metálicas de hecho fue una práctica antigua del Medio Oriente. De hecho, recientemente se ha descubierto un registro gravado en planchas de oro. Fue hecho por los Etruscos que fueron personas que tenían sus orígenes en el Medio Oriente (Turquía). Estas planchas tenían anillos de oro a los lados, exactamente como el registro original del Libro de Mormón.
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Muchos han criticado al Libro de Mormón porque fue escrito en egipcio "reformado". Ellos argumentan que los israelitas verdaderos nunca usarían el lenguaje de sus enemigos. Descubrimientos recientes han demostrado, no obstante, que se han conocido escritos egipcios reformados o modificados, incluyendo las formas demóticas y heriáticas.
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El Libro de Mormón describe a un hombre llamado Mulek (una forma corta de Malkiyahu) quien fue el hijo del Rey Israelita Sedequias; muchos han criticado al Libro de Mormón ya que ciertas lecturas (comunes) de la Biblia sugieren que Sedequias no tenía hijos. Sin embargo se ha descubierto recientemente en Jerusalén un sello antiguo con el titulo "Malkiyahu el hijo del rey".
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También hay pruebas de que el Libro de Mormón es, de hecho, una traducción de un antiguo texto hebreo, al igual que José dice.
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Contiene muchas formas poéticas llamadas "chiasmus". La importancia del chiasmus en escritos antiguos semitas se reconoce sólo en el siglo pasado. José Smith no podría saber de ellos.
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El manuscrito original del Libro de Mormón también contiene muchas frases gramaticalmente extrañas que desde entonces se han corregido. Por ejemplo, en lugar de "si... entonces...", el manuscrito original utiliza a menudo "si... y..." Esta construcción de "... y si..." no se encuentra en la Biblia y no es común en el inglés. Sin embargo, corresponde exactamente con el condicional hebraico.
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El Libro de Mormón utiliza unos 200 nuevos nombres que no se encuentran en la Biblia. Los recientes descubrimientos de las antiguas inscripciones hebreas han afirmado muchos de estos nombres "inventados", inclusive Ajá, Ammoniah, Chemish, Hagoth, Himni, Isabel, Jarom, Josh, Luram, Mathoni, Mathonihah, Muloki y Sam. ¿Cómo podría haber sabido José que estos nombres eran auténticos nombres hebreos?
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El Libro de Mormón usa el nombre de "sheum" para describir un grano. Aunque José Smith no podía saber, "sheum" es, en efecto, un antiguo nombre del Oriente Medio para "grano".
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El Libro de Mormón describe un pueblo que se les dio una tierra llamada "Jersón" "para una herencia." "Jersón" en realidad significa "una tierra de la herencia" en el antiguo idioma hebraico.
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A pesar de que José Smith no podía saber de muchos de los detalles de los antiguos cultivos de olivos (ya que no se mencionan en la Biblia), el Libro de Mormón describe la antigua práctica Israelita con gran exactitud.
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El Libro de Mormón describe antiguas fortificaciones que son notablemente similares a las encontradas en excavaciones arqueológicas recientes en las Américas.
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El Libro de Mormón describe un pequeño grupo de personas que vinieron de Israel para las Américas (probablemente Centroamérica, aunque en el Libro de Mormón no se especifica la ubicación exacta). El Libro de Mormón sugiere que este grupo relativamente pequeño de personas últimamente se mezcló con los pueblos que han emigrado a las Américas a través del estrecho de Bering. Curiosamente, hay pruebas sustanciales de una influencia hebrea en el idioma uto-aztecano de Centroamérica. Aunque uto-aztecano no se deriva del hebreo, el hebreo parece haber influenciado su desenvolvimiento. Hay más de 1000 similitudes entre el antiguo hebreo y uto-aztecano, inclusive el uso del plural sufijo "-im" en hebreo e "-ima" en uto-aztecano, el pasivo prefijo "ni-" en hebreo y el prefijo "na-" en uto-aztecano, la palabra hebrea "yasab" y la palabra uto-aztecana "yasipa", que significan "sentarse o detenerse", la palabra hebrea "adán" y la palabra uto-aztecana "otam", que significan "hombre", la palabra hebrea "katpa" y la palabra uto-aztecana "kotpa", que significan "los hombros", las palabras hebreas "ya-'amin" y las palabras uto-aztecana "yawamin", que significan "él acredita", etc. El Dr. Roger Westcott, un profesor emérito de antropología y lingüística en la Universidad de Drew (quien no es mormón), así como otros, han confirmado que estas similitudes no pueden ser ignoradas.
Varios académicos no mormones (evangélicos) han escrito un fascinante artículo sobre estas y otras evidencias, lo que sugiere que de hecho son convincentes pruebas de la veracidad del Libro de Mormón.
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Pie de Foto: el Dr. Abdulazzis Toman Altwaijri, Director General de la Organización Islámica para la Educación, las Ciencias y la Cultura junto con Elder Gonzalo Sepúlveda, Director de Asuntos Públicos, Area Chile.
Excelente relación de la Iglesia de Jesucristo con altos dirigentes del Islam a nivel Latinoamericano.
La Iglesia de Jesucristo fue invitada a la Reunión de Directores de Centros Islámicos de Latinoamérica. La Universidad de Chile de Santiago fue el escenario de esta cumbre.
Con ocasión de la Sexta reunión de los Directores de Centros Islámicos y asociaciones islámicas de Latinoamérica, la Iglesia de Jesucristo fue invitada a participar junto a otras denominaciones religiosas. En el evento se trato la importancia de la educación para el desarrollo de las buenas relaciones y el respeto entre las diferentes formas de pensamiento. A la reunión asistió el Ministros José Viera Gallo y otros personeros del mundo político y empresarial. En un descanso de la reunión el Dr. Altwaijri compartió con elocuencia al Elder Sepúlveda sobre la ayuda humanitaria de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, recibida con motivo del Tsunami que afecto al sudeste asiático y celebro la amistad existente entre ambas religiones. Prometió visitar la manzana del Templo de Santiago a su regreso en Noviembre de este año.
http://www.iglesiadejesucristosud.cl/site/index.asp?idd=136&pag=detail
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Las escritos de los Indios Americanos son fuertes evidencias que los hechos descritos en el Libro de Mormón sucedieron realmente. Por ejemplo, la evidencia que sostienen los mormones que los Indios Americanos son descendientes de Israel, son dados por un traductor del Título de los Señores de Totonicapán. (Para entender, sea informado que el Libro de Mormón profesa ser un registro de grupos antiguos de personas que partieron de Jerusalén y otras tierras para navegar a las Américas.) "El texto original del Título de los Señores de Totonicapán se registró en 1554 en el idioma de los Quiché de Guatemala y basado en leyendas de varios siglos de antiguedad." El traductor parece indicar que tales grupos migratorios posiblemente podrían haber existido. En el resumen de sus conclusiones, él hace la siguiente declaración:
"Las tres gran naciones de los Quiché... son descendientes de las Diez Tribus del Reino de Israel, a quienes Shalmaneser redujo a cautiverio y , encontrándose en la frontera de Asiría, decidieron emigrar....
"Estos, entonces, eran las tres naciones Quichés, los descendientes de Israel, con el mismo idioma y las mismas costumbres y tradiciones.... Ellos eran hijos de Abraham y Jacob....
"Ahora en el veinte-octavo de septiembre de 1554 firmamos esta confirmación en la que hemos escrito el que por la tradición que nuestros antepasados nos dijeron, que vinimos de la otra parte del mar, del Civán-Tulán, fronterizo con Babilonia" (el Título de los Señores de Totonicapán, Dionisio José Chonay y Delia Goetz, Norman, Oklahoma: University of Oklahoma Press, 1953, pp. 167, 170, 194).
Se ha dicho que la sangre de estas personas migratorias fluye en las venas del las tribus Blackfoot y Blood Indians de Alberta, Canadá; en el Navajo y el Apache del Suroeste Norteamericano; el Inca de Sudamérica occidental; el Azteca de México; el Maya de Guatemala; y en otros grupos INDIO AMERICANOS en el Hemisferio Occidental y las islas del Pacífico.
Ted E. Brewerton, "The Book of Mormon: A Sacred Ancient Record," Ensign, Nov. 1995, Pag. 30
Articulo de MormonWiki
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Antimormones protestando en la Conferencia General de Octubre del 2003.
El prejuicio es el prejuicio, sin importar si está dirigido contra judíos, negros, homosexuales, o mormones. Por supuesto los seres humanos discrepan el uno al otro; yo mismo no siempre concuerdo con mis amigos, y no grito "prejuicio" cada vez que encuentro personas cuyas opiniones diferencien de las mías. ¿Qué, entonces, separa el prejuicio del desacuerdo saludable?
El desacuerdo incluye:
El prejuicio incluye:
Felizmente, nuestra sociedad (sin embargo no de forma universal) desalienta en gran parte el prejuicio contra la mayoría de los grupos sociales. Extrañamente, el prejuicio contra mormones parece ser más socialmente aceptable más "de moda". Una encuesta reciente de la empresa Los Ángeles Times/Bloomberg, por ejemplo, indicó que se está descolorando el prejuicio tradicional contra judíos y católicos. Solamente 15% de los americanos indicó que nunca votaría por un presidente judío, y solamente 10% dijeron lo mismo de un católico (véase The LA Times). Alarmantemente, 40% --incluyendo casi 40% de los que comparten las mismas filosofías políticas abrazadas por la mayoría de los mormones norteamericanos--dice que nunca votaría por un presidente mormón. Dice Cal Thomas de la empresa Tribune Media Services, "La encuesta indicó que mientras que el anti-semitismo y el anti-catolicismo se están descolorando entre los votantes, no esta sucediendo lo mismo con el antimormonismo. Treinta y siente por ciento de los preguntados dijeron que no votaría por un candidato presidencial mormón. El artículo VI de la constitución de los Estados Unidos prohíbe una 'prueba religiosa' para los que desean servir en oficina pública, pero no puede hacer nada sobre los votantes que desean aplicar una prueba religiosa a los candidatos" (véase Globe Gazette).
Cuando hablo de antimormones, no estoy refiriéndome a los que discrepen respetuosamente con ciertos puntos de doctrina mormona, ni hablo de los que enseñan falsedades sobre los mormones simplemente porque están mal informados. Hablo de los que desdeñan la iglesia SUD y activamente intentan desacreditarla intencionalmente propagando odio y falsedades. Es este tipo de información falsa intencional que sirve de combustible para las ideas falsas comunes sobre los mormones reflejados en la encuesta de la empresa Los Ángeles Times/Bloomberg mencionada arriba.
Un ejemplo perfecto de este prejuicio se puede encontrar dos veces al año en Salt Lake City, cuando la iglesia lleva a cabo su conferencia general bianual. Muchos mormones viajan de tierras distantes a Salt Lake City (Estados Unidios) en una clase de peregrinaje espiritual, ansiosos para escuchar los sermones hechos por los líderes mundiales de la iglesia. Este peregrinaje es interrumpido a menudo por los gritos de "predicadores de la calle" que informan a los participantes mormones que se irán al infierno. El siguiente vídeo, compilado de otras fuentes, ilustra el grado del prejuicio que estos peregrinos encuentran.

http://www.youtube.com/watch?v=n94LOS4O4r4&feature=related
¿Cómo se sentiría un musulmán si esta clase de prejuicio fuera manifestada en la Mecca? ¿Cómo se sentiría un judío si un "predicador de la calle" como estos decidíera visitar el muro de las lamentaciones?
Afortunadamente, no todos los antimormones son tan beligerantes, pero el mundo esta lleno de individuos astutos y sofisticados que abriguan este mismo prejuicio. Muchos de estos fingen ser "fuentes informativas," ocultando su propósito verdadero detrás de una máscara de objetividad fingida. Incluso La liga Contra la Difamación (el Anti-defamation League) reconoce esta casta más sofisticada de antimormones. En respuesta a un "documental" antimormon producido por uno de estos grupos, Rhonda M. Abrams, directora regional de La Liga, escribió: "La alta calidad de producción del documental me impresionó. Claramente, éste no es el trabajo de aficionados o de los que tiene recursos limitados. El "documental" obviamente costó mucho dinero para ser producido y utilizó los talentos de un productor bastante sofisticado... si un "documental" similar había sido hecho contra el judaísmo o el catolicismo, seria inmediatamente denunciado por lo ofensivo que es... " (véase FairLDS)
El Internet esta repleto de sitios antimormones. ¿Pero si un web master antimormon realmente está interesado en ayudar la gente a descubrir la "verdad" sobre mormonismo, por qué raramente proporciona links para los sitios oficiales SUD (www.sud.org.mx y www.mormon.org)? ¿Será que estos enemigos de la iglesia saben qué creen los mormones mejor que los propios mormones? ¿Por qué dejar a los mormones contar su propia historia? ¡Quizás podríamos aprender más sobre los judíos de los nazis y más sobre los negros del Ku Klux Klan!
¡Pero no necesita ser así! La iglesia SUD recientemente invitó a profesores prominentes de varias fe"s cuyos miembros son críticos de las creencias mormónas al tabernáculo mormón en Salt Lake City para participar en una reunión llamada "tarde de la amistad." Richard Mouw, presidente del seminario teológico Fuller, uno de los seminarios más grandes de Norteamérica, fue el primero en discursar. Sr. Mouw es un gran ejemplo de lo que significa ser un cristiano, un cristiano verdadero. Él dijo: "Ahora estoy convencido de que... hemos seriamente tergiversado a menudo las creencias y las prácticas de la comunidad mormona. De hecho, déjeme decir francamente a la gente SUD aquí esta tarde, hemos pecado contra ustedes. El Dios de las escrituras ha indicado que es una cosa terrible levantar falso testimonio contra nuestros vecinos, y hemos sido culpables de esa clase de transgresión en cosas que hemos dicho sobre ustedes. Le hemos dicho lo que ustedes creen sin primero hacer un esfuerzo sincero de preguntarles lo que creen... de hecho, hemos incluso a veces dicho que ustedes son demonios, tejiendo teorías de conspiración sobre lo que la comunidad SUD está 'realmente' intentando lograr en el mundo." ( Evangelical preaches at Tabernacle )
Estoy seguro que Richard Mouw no esta de acuerdo con los mormones en muchos puntos de doctrina, pero él no dejó a esta diferencia filosófica conducirlo al prejuicio. En todo caso, él fue franco y abierto en vez de hipocrita y cerrado. Podríamos todo nosotros--mormones y los de otras religiones también--aprender mucho de este gran hombre.
Desafortunadamente, muchos eligen no seguir el ejemplo de Richard Mouw cuando el demostró la comprensión y la amistad mutua. Muchos eligen expresar sus prejuicios por medio sitios antimormones en el Internet. La mayoría de los sitios antimormones adoptan una de cuatro técnicas para diseminar su mensaje.
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Cuentan mentiras absolutas. Me han sorprendido algunas de las cosas que los antimormones han dicho sobre nuestras creencias. Algunas de estas demandas son tan diferentes de las creencias mormonas reales que la posibilidad de un simple malentendido es poco probable. Es evidente que en muchos casos los antimormones simplemente inventan historias para diseminar su mensaje de odio. Esta técnica de diseminar mentiras para cumplir un propósito intolerante no es nueva; ¡En la edad media, por ejemplo, algunos acusaban a los judíos de comer bebés cristianos!
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Mencionan una práctica del pasado que ya no es relevante al mormonismo moderno. Esta práctica del pasado es generalmente mal representada, y el contexto socio-histórico en el cual ocurrió es ignorado. ¿Pero cómo puede una iglesia de Dios cambiar, talvez pregunte? ¿No es Dios el mismo ayer, hoy, y para siempre? ¡Por supuesto! Dios es constante, pero los hombres habitan un mundo que siempre está cambiando. Una de las enseñanzas centrales del Mormonismo es que Dios no esta muerto; Él continúa hablando a Su Iglesia, ayudándola adaptar principios eternos al mundo que cambia. ¿Si el Mormonismo fuera estático, cuál sería el propósito de la comunicación continua con Dios? Dios nos ayuda a navegar en medio de las circunstancias sociales que cambian, y así el cambio debe ser esperado.
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Dicen a menudo verdades parciales. Esta técnica tiene una ventaja obvia: los líderes mormones pueden ser citados como "habiendo dicho blah blah blah," dando un aire de credibilidad a las demandas falsas del autor de la pagina web. ¿Pero qué del contexto de la cita y de las circunstancias en las cuales fue dada? ¿Cuales son los comentarios que preceden y que siguen a la declaración? ¿Había un consenso general entre todos los líderes de la Iglesia sobre el asunto, o era ésta la simple opinión del líder citado? Cuando estas cuestiones son ignoradas, las "citas" de líderes de la Iglesia pueden "apoyar" cualquier posición absurda.
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Se aprovechan de ideas falsas comunes sobre la religión SUD aunque saben que esas ideas falsas son infundadas. Explotando esta información falsa, antimormones intencionalmente disipan falsedades en vez de corregirlas.
Articulo de All About Mormons
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por el élder James E. Talmage (1862–1933) del Quórum de los Doce Apóstoles
Unos dieciséis años antes del nacimiento de Cristo, Herodes I, rey de Judea, inició la reconstrucción del Templo de Zorobabel, en ese tiempo decadente y virtualmente en ruinas. Esta estructura había durado cinco siglos, e indudablemente se había deteriorado con el tiempo.
Muchos de los acontecimientos de la vida terrenal del Salvador se relacionan con el Templo de Herodes. Es evidente, según las Escrituras, que aun cuando se opuso a los usos degradados y comerciales que impusieron sobre el templo, Cristo reconoció la santidad de sus recintos. El Templo de Herodes era una estructura sagrada, y pese al nombre por el cual era conocida, para Jesús era la Casa del Señor. Entonces, cuando el tenebroso velo descendió sobre la gran tragedia del Calvario, cuando por último se lanzó desde la cruz el grito agonizante: "Consumado es", el velo del templo se rasgó en dos, y quedó al descubierto lo que en otro tiempo había sido el Lugar Santísimo. Mientras vivía aún en la carne (véase Mateo 24:1--2; Marcos 13:1--2; Lucas 21:6), nuestro Señor predijo la total destrucción del templo. En el año 70 de nuestra era el templo fue completamente destruido por fuego en la toma de Jerusalén por los romanos al mando de Tito.
El Templo de Herodes fue el último templo que se erigió en el hemisferio oriental. Desde la destrucción de ese gran edificio hasta el tiempo del restablecimiento de la Iglesia de Jesucristo en el siglo XIX, todo lo que sabemos de la edificación de templos es lo que se menciona en los anales nefitas. Los pasajes del Libro de Mormón afirman que los colonos nefitas erigieron templos en lo que hoy es conocido como el hemisferio americano; pero son pocos los detalles que tenemos en cuanto a su construcción, y menos es todavía lo que sabemos de las ordenanzas administrativas correspondientes a estos templos occidentales. El pueblo construyó un templo hacia el año 570 a. de J. C., el cual, según se nos informa, siguió el modelo del Templo de Salomón aunque muy inferior a esta lujosa estructura en esplendidez y costo (véase 2 Nefi 5:16 Es de interés leer que cuando el Señor resucitado se manifestó a los nefitas en el continente occidental, los encontró reunidos en los alrededores del templo (véase 3 Nefi 11:1--10). Sin embargo, ya para el tiempo de la destrucción del Templo de Jerusalén, no se mencionan templos en el Libro de Mormón, y por otra parte, la nación nefita llegó a su fin antes del siglo IV después de Cristo. Es evidente, por tanto, que en ambos hemisferios dejaron de existir los templos en las primeras etapas de la Apostasía y que entre el género humano pereció el concepto mismo de un templo, en el sentido particular.
Por muchos siglos no se hizo al Señor la ofrenda de un santuario; por cierto, parece que no se reconocía que tal hiciera falta La iglesia apóstata declaró que la comunicación directa de Dios había cesado; y en lugar de administración divina, asumió el poder supremo un gobierno constituido por sí mismo. Se pone de manifiesto que, en lo que a la iglesia concernía, se había hecho callar la voz del Señor; que la gente no estaba dispuesta por más tiempo a escuchar la palabra de revelación y que agencias humanas habían abrogado el gobierno de la Iglesia (véase James E. Talmage, The Great Apostasy 1953, capítulo 9).
Durante el reinado de Constantino, cuando un cristianismo pervertido se convirtió en la religión del estado, seguía aún totalmente inadvertida o menospreciada la necesidad de un lugar donde Dios pudiera revelarse. Cierto es que se construyeron muchos edificios, la mayor parte de ellos costosos y espléndidos, de los cuales algunos fueron consagrados a Pedro y a Pablo, a Santiago y a Juan; otros a la Magdalena y a la Virgen; pero no se construyó ni uno solo por autoridad y nombre para la honra de Jesús el Cristo. Entre la multitud de capillas y santuarios, de iglesias y catedrales, el Hijo del Hombre no tenía un lugar que pudiera llamar Suyo. Se declaró que el papa, con sede en Roma, era el vicario de Cristo, y que sin revelación estaba facultado para declarar la voluntad de Dios (véase The Great Apostasy, capítulo 10).
No fue sino hasta la restauración del Evangelio en el siglo diecinueve, con sus antiguos poderes y privilegios, cuando una vez más se manifestó el Santo Sacerdocio entre los hombres; y téngase presente que la autoridad para hablar y actuar en el nombre de Dios es esencial para un templo, y que éste es nulo sin la autoridad sagrada del Santo Sacerdocio. En el año 1820 de nuestro Señor, José Smith, el profeta de esta última dispensación, en esa época un joven de catorce años, recibió una manifestación divina, en la cual el Padre Eterno y Su Hijo Jesucristo aparecieron e instruyeron al joven suplicante (véase Artículos de Fe, decimosegunda edición, 1924, capítulo 1). Por medio de José Smith se restauró en la tierra el Evangelio de los días anteriores y se restableció la antigua ley. Con el transcurso del tiempo, mediante el ministerio del Profeta, se organizó La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyo establecimiento se distinguió por manifestaciones de poder divino.
Es significativo el hecho de que esta Iglesia, fiel a la distinción que afirma ---la de ser la Iglesia del Dios viviente, como su nombre lo indica--- desde los primeros días de su historia, empezó a prepararse para la construcción de un templo (véase D. y C. 36:8; 42:36; 133:2). La Iglesia se organizó como corporación terrenal el 6 de abril de 1830 de nuestra era, y en julio del año siguiente se recibió una revelación en la que se indicaba el sitio de un templo futuro cerca de Independence, Misuri.
El primer día de junio de 1833, en una revelación dada al profeta José Smith, el Señor ordenó la construcción inmediata de una casa santa, en la cual Él prometió investir a sus siervos escogidos con poder y autoridad (véase D. y C. 95). El pueblo correspondió al llamado con buena voluntad y devoción, y, a pesar de su extremada pobreza y frente a una persecución implacable, la obra se llevó a cabo hasta su conclusión, y en marzo de 1836 se dedicó el primer templo de la época moderna en Kirtland, Ohio (véase D. y C. 109). Manifestaciones divinas, comparables a las que acompañaron la presentación del primer templo en días antiguos, caracterizaron los servicios dedicatorios, y en ocasiones posteriores aparecieron dentro de los recintos sagrados seres celestiales con revelaciones de la voluntad divina para el hombre. En ese lugar nuevamente se vio y se oyó al Señor Jesucristo (véase D. y C. 110:1--10). Dentro de dos años de la fecha de su dedicación, aquellos que construyeron el Templo de Kirtland tuvieron que abandonarlo, obligados a huir por motivo de la persecución. Con su partida el templo sagrado llegó a ser sólo una casa normal y corriente, repudiada por el Señor a cuyo nombre se había levantado. El edificio todavía está en pie.
Los Santos de los Últimos Días emigraron hacia el Oeste, y se establecieron primeramente en Misuri y más tarde en Illinois, donde la sede de la Iglesia se estableció en Nauvoo. No bien se hubieron acomodado en su nueva morada, la voz de la revelación se oyó una vez más, llamando al pueblo a que nuevamente construyera una casa sagrada al nombre de Dios.
Las piedras angulares del Templo de Nauvoo se colocaron el 6 de abril de 1841, y se le puso el coronamiento el 24 de mayo de 1845; ambos actos se celebraron con una asamblea solemne y servicios sagrados. Aunque era palpable que se verían obligados a huir nuevamente, y aun cuando sabían que el templo tendría que ser abandonado poco después de terminarlo, todos trabajaron con fuerza y diligencia para completar y amueblar debidamente el edificio. Se dedicó el 30 de abril de 1846 aunque ciertas partes, tales como la pila bautismal, previamente se habían dedicado y usado para efectuar ordenanzas. Muchos de los miembros recibieron sus bendiciones y santa investidura en el Templo de Nauvoo aun cuando antes de terminarse el edificio, ya había empezado el éxodo del pueblo. El templo fue abandonado por aquellos que en su pobreza y a fuerza de sacrificios lo habían erigido. En noviembre de 1848 fue víctima de incendiarios, y en mayo de 1850 un tornado arrasó lo que quedaba de las paredes quemadas.
El 24 de julio de 1847 los pioneros mormones entraron en los valles de Utah mientras la región era todavía territorio mexicano, y establecieron una colonia donde hoy se encuentra Salt Lake City. Cuatro días después, Brigham Young, profeta y director, indicó un sitio en la tierra desértica, y golpeando la tierra seca con su bastón, proclamó: "Aquí estará el templo de nuestro Dios".Este sitio es el que en la actualidad ocupa la hermosa Manzana del Templo, alrededor de la cual la ciudad ha crecido. En febrero de 1853 se dedicó el terreno con un servicio sagrado, y el día 6 del mes de abril siguiente se colocaron las piedras angulares al acompañamiento de solemnes e imponentes ceremonias. La construcción del Templo de Salt Lake duró cuarenta años; el coronamiento se colocó el 6 de abril de 1892 y un año después se dedicó el edificio terminado.
No es el propósito de este material considerar en detalle ningún templo en particular, ya sea antiguo o moderno, sino más bien indicar las características esenciales y distintivas de los templos, así como aclarar el hecho de que tanto en tiempos antiguos como modernos la construcción de templos ha sido, para el pueblo del convenio, una obra particularmente requerida de sus manos. De lo que se ha dicho, se destaca que un templo es más que una capilla o iglesia, más que una sinagoga o catedral; es un edificio erigido en calidad de Casa del Señor, sagrada para la más íntima comunión entre el Señor mismo y el Santo Sacerdocio, y consagrada a las más altas y sagradas ordenanzas que corresponden a la edad o dispensación a la cual pertenece determinado templo. Es más, para ser en realidad un santo templo ---aceptado por el Señor y por Él reconocido como Su Casa--- la ofrenda debe haberse solicitado, y tanto ésta como el que la ofrece deben ser dignos.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días proclama que posee el santo sacerdocio nuevamente restaurado en la tierra, y que está investida con la comisión divina de erigir y conservar templos dedicados al nombre y servicio del Dios verdadero y viviente, y administrar dentro de estos edificios sagrados las ordenanzas del sacerdocio, cuyo efecto estará en vigor así en la tierra como allende el sepulcro.
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No hace mucho tiempo recibí la carta de mi hijo, quien se encuentra en una de las misiones de la Iglesia, El me comentó su encuentro con un pastor evangélico, a quien había desafiado a leer el Libro de Mormón. Luego de algunos días y después de leerlo, éste le manifestaría que no le resultaba fácil aceptar el Libro de Mormón, pues había encontrado, según dijo, un error que mostraría la falsedad del libro.
La duda estaba relacionada con el versículo de 1Nefi 14:9 el cual refiere lo siguiente:
Y percibiendo su espada, la saqué de la vaina; y el puño era de oro puro, labrado de una manera admirable, y vi que la hoja era de un acero finísimo.
Su duda respecto del versículo, consistía en que según él sabía, no existían espadas de acero para el tiempo al cual refiere el Libro de Mormón (600 a. C.), por lo tanto le resultaba imposible creer en su autenticidad como la palabra de Dios.
Lo cierto es que el Libro de Mormón así como la Biblia no pretenden ser libros de ciencia, historia o tecnología, sino la palabra, la voluntad y la voz de Dios para sus hijos. Así es como muchos datos no son detallados sino solo referidos, la ciencia y el conocimiento del hombre algún día lograrán explicarlos, no tengo duda de ello. Mientras tanto es la Fe la que nos mueve a creer en la palabra de Dios escrita.
Referente al tema, existen algunos datos que seria interesante compartir, de modo que aunque mi Fe en el Libro de Mormón no se basa en ellos, creo que seria útil comentarlos.
Algunos datos interesantes
Quizás deberíamos comenzar analizando nuevamente el versículo en cuestión:
Y percibiendo la espada, la saqué de la vaina; y el puño era de oro fino, labrado de una manera admirable, y vi que la hoja era de un acero finísimo. (1 Nefi14:9)
El mismo versículo nos da algunos datos. El primero de ellos es la descripción en sí, pues la descripción es hecha en términos, como si se tratara no de una espada sino de una joya, y quizás eso se deba a que no era un objeto muy común en la época, pues la habilidad de acerar los metales era un arte muy apreciado, lo cual no quiere decir que el acero fuera extensamente usado y/o comúnmente disponible.
Esa es la razón por la que no se han encontrado en abundancia espadas similares (aceradas). Sin embargo existe evidencia de que para la época ya se conocía el proceso del acerado. Ahora debe de entenderse que cuando hablamos de acero, podríamos hablar de diversos tipos y calidades de acero. Dependiendo lógicamente de la técnica usada para el siglo VII antes de Cristo, los herreros aceraban sus herramientas de hierro a través de la técnica de enfriamiento; técnica no muy avanzada pero efectiva y útil para el momento. Ahora veamos algunas evidencias del uso del acero para la época de la descripción de Nefi.
Como primer ejemplo tenemos la espada de acero con empuñadura de oro similar a la descrita por Nefi, encontrada en la tumba de Tutankamón , el cual murió en el año 1325 antes de Cristo , más de 700 años antes de que Nefi viera la espada de Laban . (Para más información podemos encontrar en los “Aceros de Damasco”escrito por Oleg D. Serví y Jeffrey Wadsworth)
Lamentablemente, el tiempo y la corrosión hace mas difícil la conservación de la evidencia de espadas de acero, sin embargo la espada de Tutankamon no es la única evidencia. Otra espada fue encontrada más recientemente en una excavación en Vered, Jericó. Esta espada tiene 3 pies de largo y alrededor de 3 pulgadas de ancho, con un mango de bronce y una agarradera de madera. La época de donde proviene esta espada se piensa que es de 700 años antes de Cristo. Este hallazgo prueba que las espadas de hierro y de gran tamaño se conocían para los días de Nefi. (Ver “Aceros de Damasco”)
Otro hallazgo se ha dado en Chipre, donde se encontró un cuchillo de hierro carburizado que data del siglo XII antes de Cristo. El cuchillo en mención muestra evidencias de haber sido templado. (Ver en “¿Como la edad de hierro comenzó?” Octubre de 1977 escrito por Robert Madin)
Lo cierto es que ya es más evidente para muchos investigadores, que los herreros del oriente de donde vino la familia de Lehí, aceraban el hierro intencionalmente.
Finalmente, podemos mencionar el hallazgo de 3 cabezas de flechas de bronce las cuales se cree, son del año un décimo antes de Cristo. Estas flechas son particularmente importantes para el tema, debido a que llevan inscripciones, las cuales según los investigadores fueron hechas con instrumentos de acero. La fecha para este hallazgo en Israel es de 1000 años antes de Cristo. (Ver Biblical Archaeology Review por P. Kyle McCarter edición Mayo / junio 1999)
Como vemos el relato de Nefi en el Libro de Mormón, tiene suficiente evidencia para pensar seriamente en su veracidad.
Editado de un articulo escrito por Edgar Zegarra
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El Propósito de este sitioEl propósito de este sitio es tratar disipar ideas falsas sobre la iglesia y sobre sus miembros en una tentativa de construir puentes culturales entre los mormones y los de otras religiones/filosofías. El sitio es escrito a una audiencia mezclada de ambos mormones y "no-mormones" y debe ser útil para los que consideran convertir a mormonismo y los que son simplemente curiosos sobre nuestras creencias básicas. |
Excelente sitio para compartir nuestras creencias y aclarar los malentendidos acerca de nuestra fe.
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Respuesta: Dios es perfecto, omnisciente y todopoderoso, el gobernador del universo. Es también misericordioso, benévolo y justo. Él es nuestro Padre Celestial. Somos creados a Su imagen (Génesis 1:27). Él tiene un cuerpo semejante al nuestro, pero el de Él es un cuerpo inmortal, perfeccionado, con una gloria que no se puede describir con palabras. Debido a que somos Sus hijos, Él nos conoce y nos ama a cada uno personalmente. Él tiene un plan para ayudar a Sus hijos a encontrar gozo en esta vida y volver a vivir con Él al término de ella. Si desea saber más acerca de Dios y de Su plan para Sus hijos, haga clic aquí.
Fuente: http://www.mormon.org/question/faq/category/answer/0,9777,1601-3-53-16,00.html
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¿Cual puede ser una forma apropiada de dar respuesta a preguntas hostiles sobre la Iglesia?
Steve F. Gilliland,obispo y director de Instituto, Long Beach, California.
Es una gran responsabilidad representar a la Iglesia ante la gente. ¿Qué sucede si uno dice algo equivocado? ¿Y si se les ofende? Además, siempre existe la posibilidad de que ellos nos pongan en vergüenza o nos ofendan a nosotros.
Dado que soy obispo y director de Instituto, muchas veces se me ha invitado a dar respuesta a preguntas sobre la Iglesia en clases universitarias y en otras iglesias. En mis presentaciones hago hincapié en los aspectos positivos de la Iglesia, porque es fácil hablar de los frutos del evangelio de Jesucristo y de todo lo que estamos tratando de hacer para poner en práctica sus enseñanzas en un mundo que presenta tantos obstáculos.
Pero siempre me preocupan las preguntas que pueden surgir; ¿cuál puede ser el verdadero motivo de la pregunta? ¿Y si alguien es hostil? Afortunadamente, las Escrituras proporcionan conceptos que pueden ayudarnos en estas situaciones. A medida que las he estudiado (en particular Alma 30), he descubierto algunos principios valiosos que me han guiado una y otra vez al tener que enfrentar investigadores amigables u hostiles.
1. Escuchar y aclarar. 2. Sugerir correcciones a los malentendidos. 3. Enfocar los puntos básicos del evangelio. 4. Testificar. 5. Explicar que usted no está interesado en debatir o arguir, sino en compartir su punto de vista y escuchar el de él. 6. Desafiar a la persona a que haga su parte.
(Steve F. Gilliland, "¿Cual puede ser una forma apropiada de dar respuesta a preguntas hostiles sobre la Iglesia?", Liahona, agostro de 1987, págs. 13-15)
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La palabra “culto” del latín cultus, significando el "cuidado" o "la adoración." Por esta definición, casi todas las religiones, incluyendo La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, exhibe por lo menos algunas características de un culto. ¿Qué significa cuando alguien define un grupo religioso como un “culto?” Según el Diccionario American Heritage esta palabra significa:
A) Un sistema o comunidad de adoración y ritual religioso.
B) Los medios formales de expresar la reverencia religiosa; la ceremonia y el ritual religioso.
Por estas definiciones, los miembros de la Iglesia de Jesucristo adoptan este término. Ciertamente la Iglesia es una comunidad de culto y ritual religioso, y claramente expresa una formal reverencia religiosa. Sin embargo, legos (persona mal informada) a menudo le dan un significado algo diferente cuando se refieren al Mormonismo como un culto. El Diccionario American Heritage, proporciona otra tercera definición que explica mejor el significado, con la cual la mayoría de las personas conectan “culto”:
Una religión o secta religiosa que se considera generalmente extremista o falsa, con sus seguidores a menudo viviendo en una manera poco convencional bajo la guía de un autoritario, líder carismático.
Esta tercera definición aclara el significado que la mayoría de legos piensan cuando definen una religión como un culto. Desgraciadamente, esta definición no refleja ninguna categoría religiosa reconocida, sino las tendencias personales o religiosas. Basado en esta definición todas las religiones califican como cultos, desde que son consideradas como falsas por algún otro grupo.
Los Mormones no creen que su religión se debe clasificar como un culto. De hecho, muy pocas personas definen su propia iglesia o religión como un culto, pero generalmente utilizan este término para criticar o quitar importancia al valor de otra fe religiosa. En la práctica, generalmente las minorías religiosas son las definidas como “cultos” por los líderes religiosos tradicionales del tiempo. Por ejemplo, el “culto” en forma negativa se ha dado a grupos recientemente formados como la Iglesia de Unificación o el movimiento de Hare Krishna. Sin embargo, también a inicios el cristianismo o Islam durante la vida de Muhammad se consideraron “cultos.”
Una definición más científica de “culto”, se refiere a la fase del principio de una nueva religión. Si seguimos este enfoque, una característica principal del culto es que proporciona una interrupción radical de tradiciones religiosas existentes. Si utilizamos esta definición, podemos decir que inicialmente el Mormonismo era un culto, porque desafió y se separó de las tradiciones religiosas.
Sin embargo, la mayoría de los grupos religiosos que empiezan como cultos fallan y no sobreviven más de una sola generación y muy pocos evolucionan en una nueva religión desarrollada; este no es el caso del mormonismo. De hecho, los sociólogos e historiadores religiosos ahora concuerdan generalmente que el Mormonismo representado por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no debe ser clasificado como un culto, sino como un ejemplo de una transición exitosa a la posición de una nueva tradición religiosa.
http://bookofmormonresearch.org/Culto%20Mormon.html
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por el élder James E. Talmage (1862–1933) del Quórum de los Doce Apóstoles
Después que Israel se hubo establecido en la tierra de promisión, cuando, después de cuatro décadas de andar errantes por el desierto, el pueblo del convenio finalmente tomó posesión de su propia Canaán, el tabernáculo con sus objetos sagrados se estableció en Silo, y allí se reunían las tribus para conocer la voluntad y la palabra de Dios (véase Josué 18:1; 19:51; 21:2; Jueces 18:31; 1 Samuel 1:3, 24; 4:3--4). Más tarde fue trasladado a Gabaón (véase 1 Crónicas 21:29; 2 Crónicas 1:3; y posteriormente a la Ciudad de David, o Sión (véase 2 Samuel 6:12; 2 Crónicas 5:2).
David, el segundo rey de Israel, pretendió y proyectó edificarle casa al Señor, declarando que era impropio que él, el rey, morara en un palacio de cedro, mientras que el santuario de Dios no era sino una tienda (véase 2 Samuel 7:2). Mas el Señor, hablando por boca del profeta Natán, rehusó la ofrenda propuesta y aclaró el hecho de que para serle aceptable, no era suficiente con que el presente fuese digno, sino que el dador también debía serlo Aunque en muchos respectos David, rey de Israel, era un varón aceptable a Dios, sin embargo, había pecado, y su transgresión aún no había sido perdonada. El rey declaró: "Yo tenía el propósito de edificar una casa en la cual reposara el arca del pacto de Jehová, y para el estrado de los pies de nuestro Dios; y había ya preparado todo para edificar. Mas Dios me dijo: Tú no edificarás casa a mi nombre, porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre" (1 Crónicas 28:2--3; véase también 2 Samuel 7:1--13). No obstante, le fue permitido a David recoger el material para la Casa del Señor, edificio que había de construir no él, sino su hijo Salomón.
Poco después de ascender al trono, Salomón emprendió la obra que, como herencia y honor, recibió con la corona. Puso los cimientos durante el cuarto año de su reinado, y el edificio quedó completo dentro de siete años y medio. Con la abundante riqueza acumulada por su padre el rey, y particularmente reservada para la construcción del templo, Salomón pudo imponer tributo a todo el mundo conocido y lograr la cooperación de varias naciones en su grande empresa. El número de los que trabajaron en el templo ascendió a muchos miles, y todo departamento quedó bajo el cargo de maestros artesanos. Era un honor prestar servicio en la gran estructura de la manera que fuese, y la mano de obra cobró una dignidad que hasta entonces no se había conocido. La albañilería se convirtió en profesión, y los niveles que en ella se establecieron han permanecido hasta el día de hoy. La construcción del Templo de Salomón fue un acontecimiento trascendental, no sólo en la historia de Israel, sino en la del mundo.
De acuerdo con la cronología comúnmente aceptada, el templo se terminó hacia el año 1005 a. de J. C. En cuanto a arquitectura y construcción, diseño y costo, es conocido como uno de los edificios más notables de la historia. Los servicios dedicatorios duraron siete días, una semana de regocijo santo en Israel. Se llevaron al templo, con las debidas ceremonias, el tabernáculo de reunión y la sagrada arca del pacto, la cual fue depositada en el santuario interior, el Lugar Santísimo. La condescendiente aceptación por parte del Señor se manifestó en la nube que llenó los sagrados recintos al retirarse los sacerdotes: "Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios" 2 Crónicas 5:14; véase también 2 Crónicas 7:1--2; Éxodo 40:35). Así fue como el templo reemplazó e incorporó el tabernáculo, del cual verdaderamente fue el suntuoso sucesor.
Al compararse el plan del Templo de Salomón con el del tabernáculo anterior, se ve que en todo punto esencial de disposición y proporción, había tanta semejanza entre los dos, que eran prácticamente idénticos Aun cuando era cierto que el tabernáculo no tenía sino un recinto, mientras que el templo estaba rodeado de patios, sin embargo, la estructura interior, lo que era propiamente el templo, seguía muy de cerca el diseño anterior. Las dimensiones del Lugar Santísimo, el Lugar Santo y el atrio del templo eran exactamente el doble de lo que habían sido en el tabernáculo.
La gloriosa preeminencia de este espléndido edificio fue de breve duración. Treinta y cuatro años después de su dedicación, y escasamente cinco años después de la muerte de Salomón, empezó a decaer; y esta decadencia pronto se iba a convertir en un despojo general, tornándose finalmente en una verdadera profanación. Salomón el rey, el hombre de sabiduría, el hábil constructor, se desvió en pos de los ardides de mujeres idólatras y su conducta indisciplinada provocó la iniquidad en Israel. La nación ya no era una; había facciones y sectas, partidos y credos; algunos adoraban en las cumbres de los montes, otros bajo árboles frondosos, cada partido afirmando la excelencia de su santuario particular. El templo pronto perdió su santidad; el don se desprestigió a causa de la perfidia del donador y Jehová retiró Su presencia protectora del lugar que ya no era santo.
Nuevamente se permitió que Israel fuera oprimido por los egipcios, de cuya servidumbre habían sido librados. Sisac, rey de Egipto, venció a Jerusalén ---la ciudad de David y el sitio del templo--- "y tomó los tesoros de la casa de Jehová" (1 Reyes 14:25--26). Otros tomaron parte del mobiliario, otrora sagrado, que dejaron los egipcios, y lo obsequiaron a ídolos (véase 2 Crónicas 24:7). La obra profanadora continuó algunos siglos. Doscientos dieciséis años después del saqueo egipcio, Acaz, rey de Judá, robó del templo los tesoros que quedaban y envió como presente a un rey pagano, cuyo favor deseaba granjearse, parte del oro y de la plata que allí encontró. Además, quitó el altar y la fuente, dejando solamente una casa donde en otro tiempo había habido un templo (véase 2 Reyes 16:7--9, 17--18; véase también 2 Crónicas 28:24--25). Más tarde, Nabucodonosor, rey de Babilonia, acabó de despojar el templo y se llevó los pocos tesoros que todavía quedaban, tras lo cual consumió a fuego el edificio (véase 2 Crónicas 36:18--19; véase también 2 Reyes 24:13; 25:9).
De manera que, unos seiscientos años antes del advenimiento terrenal de nuestro Señor, Israel quedó sin templo. El pueblo se había dividido; existían dos reinos, el de Israel y el de Judá, enemistado el uno con el otro; se habían tornado idólatras y completamente inicuos; y el Señor los había rechazado junto con su santuario. El reino de Israel, en el cual estaban comprendidas aproximadamente diez de las doce tribus, cayó bajo el dominio de Asiria hacia el año 721 a. de J. C., y un siglo después, los babilonios vencieron al reino de Judá. Durante setenta años los del pueblo de Judá ---conocidos como judíos desde esa época--- permanecieron en el cautiverio, tal como se había predicho (véase Jeremías 25:11--12; 29:10).
Entonces, bajo el dominio benigno de Ciro (véase Esdras 1 ,2) y de Darío (véase Esdras 6, se les permitió volver a Jerusalén y una vez más edificar un templo de acuerdo con su fe. Para honrar al director de la obra, el templo restaurado se conoce en la historia como el Templo de Zorobabel. Se echaron los cimientos con una ceremonia solemne, y la ocasión hizo llorar de gozo a los ancianos vivientes que recordaban el templo anterior (véase Esdras 3:12--13). A pesar de impedimentos legales (véase Esdras 4:4--24 y otros estorbos, la obra continuó, y dentro de veinte años de haber vuelto de su cautiverio, los judíos tenían un templo listo para su dedicación. El Templo de Zorobabel se completó en el año 515 antes de Cristo, precisamente el día 3 del mes de Adar, en el sexto año del reinado del rey Darío, tras lo cual inmediatamente se procedió a su dedicación (véase Esdras 6:15--22). A pesar de que este templo era muy inferior en cuanto al lujo del acabado y muebles, en comparación con el espléndido Templo de Salomón, fue, no obstante, lo mejor que el pueblo pudo edificar, y el Señor lo aceptó como ofrenda representativa del amor y devoción de Sus hijos del convenio. Como prueba de esta aceptación divina, consideremos el ministerio de profetas tales como Zacarías, Hageo y Malaquías dentro de sus muros.
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